Blue Monday: cuando la tristeza también merece espacio

Cada tercer lunes de enero reaparece en la conversación el llamado “día más triste del año”

El tercer lunes del mes de enero se celebra el Blue Monday, el día más triste del año. (Shutterstock)

Si bien este concepto se originó a partir de campañas de marketing y no de investigaciones científicas, ha ganado una notable visibilidad porque resalta desafíos reales que muchas personas experimentan en esta época.

Entre ellos se encuentran los días con menos horas de luz, el estrés financiero posterior a las festividades y el llamado “duelo post-festivo”, factores que contribuyen a la fatiga y a un bajo estado de ánimo.

Este concepto, abre la puerta a una conversación importante: la tristeza existe, es parte de la experiencia humana y no siempre es un problema que deba corregirse. Este mensaje resulta necesario en una cultura que suele exigir bienestar constante y productividad ininterrumpida.

En este sentido, el Blue Monday puede convertirse en una oportunidad simbólica para otorgarnos permiso de sentir y reconocer el malestar emocional.

Entender la normalidad de la tristeza

Estas consideraciones corresponden a la psicóloga clínica Georgina Del Orbe, egresada de la Universidad de Monterrey, Mexico, consultada sobre este tema.

  • “Sin embargo, la evidencia científica muestra que sentirse triste de vez en cuando no solo es normal, sino también necesario. La tristeza cumple funciones psicológicas adaptativas que favorecen el equilibrio emocional y el bienestar a largo plazo. Estudios han demostrado que los estados de ánimo tristes pueden mejorar la precisión del juicio social, reducir errores cognitivos y fortalecer la memoria, especialmente en situaciones que requieren reflexión y análisis (Forgas 2020; Tobore 2023)”, sostiene.

Además, esta emoción facilita el afrontamiento de pérdidas, cambios y desafíos, permitiendo procesar experiencias difíciles en lugar de reprimirlas (Tobore, 2023), enfatiza Del Orbe.

Desde la neurociencia, se ha observado que la tristeza está asociada con la activación de regiones cerebrales implicadas en la autorregulación emocional (Vytal & Hamann, 2010; Murphy et al., 2003).

“Lejos de aislarnos, sentirse triste también puede aumentar la empatía, la conexión interpersonal y la capacidad de expresar cuidado y compasión hacia los demás (Lomas, 2018). En este sentido, la tristeza transitoria no es un signo de debilidad, sino una respuesta humana que, si se procesa adecuadamente, puede fortalecer la resiliencia, la creatividad y el crecimiento personal”, aclara la psicóloga.

5 hábitos para sobrellevar la tristeza

1. Redes de apoyo. Compartir cómo te sientes, pedir apoyo a la familia o a personas cercanas son estrategias de regulación emocional que han demostrado ser efectivas para cuidar el bienestar.

2. Permítete sentir, sin luchar contra la tristeza. La regulación emocional no consiste en eliminar emociones, sino en gestionarlas de forma saludable. Reprimir o negar la tristeza puede aumentar la probabilidad de ansiedad o depresión, mientras que aceptarla se asocia con mejores resultados emocionales.

3. Mueve tu cuerpo (o retoma una afición con movimiento). Actividades como caminar, estirarse, bailar, ayudan a liberar tensión acumulada en el cuerpo y ayudan a liberar neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, asociados con la regulación del estado de ánimo, la motivación y la sensación de bienestar.

4. Haz algo que te sostenga, no que te exija. Darle un espacio a lo que estás sintiendo. Escuchar música triste, escribir, descansar o comer una comida reconfortante puede ayudarte a conectar contigo mismo No todo tiene que ser productivo: a veces, sostenerse es suficiente.

5. Limita la sobreexposición a noticias y redes sociales. En días emocionalmente sensibles, el exceso de información puede amplificar el malestar. Tomar pausas digitales también es una forma de autocuidado y protección emocional.

Del Orbe subraya la importancia de diferenciar entre la tristeza ocasional, propia de la experiencia humana, y aquella que se prolonga en el tiempo o interfiere con la vida diaria, ya que en esos casos podría tratarse de algo más que un estado emocional transitorio y requerir el acompañamiento de un profesional de la salud mental.

Norys Sánchez es periodista. Formó parte del equipo fundador de Revista Rumbo y Diario Libre. Fue editora de la revista Madre Única. Autora del libro La palabra de los sueños, una selección de entrevistas a personalidades del mundo político, económico, diplomático y social del país, y “Eternamente Oliver”, donde relata sus vivencias con su perrhijo Oliver y cómo se convirtió en un miembro más de la familia.