La frase "vale la pena", ¿me hace mal?

Nada que me lleve a algo mejor es una pena… quizá debes decir: “vale el esfuerzo”

Todo lo que me lleve a algo mejor vale la pena… quizá es mejor decir: “vale el esfuerzo”. (Shutterstock)

En estos días escuché a alguien decir que esta frase está mal construida. La verdad es que nunca había pensado al respecto… no es una pena lo que hago si recibo algo mejor.

A ver: siempre digo que, “si hago un sacrificio para obtener algo mejor, no es un sacrificio, es una inversión”. Aquí vamos al mismo principio.

Nos programan para pensar que es una pena hacer algo para obtener otra cosa. Por eso nos da tanta dificultad arrancar un camino con obstáculos… no importa la recompensa que nos espere.

Para tomar la decisión, el problema no es la recompensa, sino por dos puntos esenciales: es una pena, por un lado; y cuánto tiempo tendré que penar, por el otro.

Recompensa vs. sacrificio

Vivimos calculando. Comparamos el valor de la recompensa con el tamaño de la pena.

Una sociedad acostumbrada a las recompensas rápidas tiene la respuesta de inmediato, se ahorra las penas. Busca la forma de obtener lo que desea sin ningún tipo de inversión… solo de manera aparente, porque en el fondo sabemos que nada es gratis.

Una vez lo obtienen comienza un arduo camino de verdaderas penas y sacrificios. Veamos en el mundo del dinero: por un lado, pagar intereses de deudas por haber adelantado el futuro. Por el otro, no construir un futuro mejor por no poder ahorrar.

Estas penas y sacrificios sí que no valen.

Lo único es que llegan muy tarde; cuando ya no podemos hacer nada para repararlas. Tan tarde que solo nos queda el arrepentimiento.

En una de mis conferencias pregunto: ¿cuánto tendrías de patrimonio de haber ahorrado e invertido el 10% de todo lo que has ganado en tu vida? Muchas caras de arrepentimiento no se hacen esperar.

Aquel que decide vivir el presente a todo dar y no guardarse nada porque mañana podría no estar, decidió no construir un futuro.

Penar cuando tenga que hacerse cargo de una situación médica, cuando no pueda hacer un viaje que desea, cuando no tenga para el inicial de su casa o patrimonio suficiente para un retiro digno, es el sacrificio que eligió hacer y el camino de penas que construyó.

Si tienes la opción de hacer algo de largo plazo y no lo haces, luego no te arrepientas, solo carga la pena por el verdadero sacrificio que hiciste. Y si haces algo de lo que te arrepentirás, no te arrepientas, fue tu decisión, carga la pena de ese sacrificio.

En mi libro Arco Iris Financiero enseño como tener un presente pleno mientras construimos un mejor futuro. Lo invertido hoy se convierte en una bola de nieve que puede llevarme a una calidad de vida que quizá de otra manera nunca alcanzaré.

Solo que no es cuestión de números, sino de mentalidad. Por eso me gustó tanto este pensamiento sobre la frase: “vale la pena”.

Cuando hago algo y obtengo el logro, no ha sido una pena. Debo cambiar mi pensamiento y dejar esa frase en el pasado. Nada que me lleve a algo mejor es una pena… quizá puedo decir ahora: “vale el esfuerzo”.

Conferencista, consultor, coach y escritor con 20 libros publicados. Dirigió por 10 años una de las empresas del Grupo Siemens en Argentina, Brasil y Alemania.