¿Cuál es la piedra angular de un mejor futuro?
La clave para construir lo que mereceré no es el dinero, sino ser protagonista de mi camino
Tengo clientes de consultorías financieras que llegan pensando que lo primero que hablaremos es de números… se equivocan medio a medio.
Algunos quieren saber cómo invertir mejor, no me refiero a esos. Tener un patrimonio es una consecuencia de lo que han hecho toda su vida, a menos que sea una herencia, se hayan ganado un premio en la lotería o algo parecido.
Hablo más de los que, después de trabajar por un tiempo, se dan cuenta de que no tienen patrimonio o hasta están inmersos en deudas. No puedo centrarme en su futuro sin hablar de cómo construyeron su presente.
Algunos otorgan la responsabilidad a la mala suerte o cualquier variante externa. Les explico que por más que hagan no cambiarán el rumbo de su futuro. Tendrán más de lo que ya tienen.
Si queremos un futuro en otro camino que nuestro presente, debemos tomar el poder. Eso conlleva a hacerse responsable de lo construido… o lo no construido.
La frase "vale la pena", ¿me hace mal?
¿Tienes lo que mereces?
Me refiero a mirar hacia atrás, ver todo lo que has trabajado y pensar si lo que hoy vives está acorde con lo que piensas deberías tener… o merecer.
Esta es una cuestión filosófica: no merezco lo que no construí. Aunque debería merecer algo después de haber trabajado tanto.
Recuerdo una señora de 55 años que llegó a una consulta financiera queriendo retirarse en los próximos 5 años. Su patrimonio era semejante a cero. ¿Me puedes decir si ella realmente podía lograr su retiro?
Exacto, ya es demasiado tarde para construir un patrimonio de varias veces lo que gana en el año. Solo así puede ese patrimonio ponernos cada mes suficiente dinero en el bolsillo, como enseño en mi libro: Arco Iris Financiero.
¿Dónde se merecía esa dama estar?
Según sus hechos pasados, donde ahora está. Según lo ingresado y a punto de retirarse, con un ingreso mensual que le permita vivir el resto de su vida sin preocupaciones de dinero.
La piedra angular para construir lo que mereceré no es dinero, sino ser protagonista de mi futuro.
Hacer los cambios necesarios que me hagan tomar las acciones que me llevarán a ese lugar que deseo estar en un tiempo determinado.
¿Ya sabes a dónde quieres ir? Es parte de tu protagonismo tomar el timón del barco y dirigirlo al puerto que decidas llegar.
¿No sabes guiar el barco? Pues es hora de tomar el toro por los cuernos y aprender a guiar.
Como vemos, todo está en nuestras manos. Dejarla en las de otro no me llevará al lugar donde quiero pasar el resto de mi vida.