¿Sabes por qué no te funcionan las fórmulas mágicas?

Las reglas para ahorrar, salir de deudas o crear patrimonio pueden funcionar, pero primero es necesario cambiar la mentalidad y los hábitos que condicionan nuestras decisiones financieras

Las fórmulas financieras pueden ayudar a ahorrar, salir de deudas o crear patrimonio, pero su éxito depende de nuestros hábitos, decisiones y relación con el dinero. (Shutterstock)

Cuando los genios de la lámpara salen ofreciendo fórmulas mágicas me pregunto si la gente realmente les cree. Mi respuesta es ‘sí’.

Lo malo no es la fórmula, sino que no es para quienes la quieren. La razón es simple, si fuera para ellos ya la hubiesen aplicado intuitivamente.

Hablo de fórmulas que hay para todo; desde perder peso hasta para salir de deudas para siempre, pasando por dejar la procranistación, crear patrimonio, hacer un uso asertivo de las tarjetas de crédito o el encontrar la pareja ideal.

Diego Sosa, ¿por qué dices que no son para el que las busca?

Conseguir lo que deseamos no depende solo del método, sino de nosotros mismos. Para ser más exactos, de cómo somos; sin dejar de lado que muchas de esas fórmulas son inventadas y no un método científico que haya dado resultado.

No entraré en estas últimas, me quedo en las que sí son funcionales… no mágicas.

Fórmulas que funcionan

Veamos el famoso método 50 – 30 – 20. Es para distribuir el ingreso entre gastos, deseos y ahorro (o pago de deudas). Conozco personas que quieren implementarlo, pero sus gastos corrientes pasan el 90% de su ingreso. La fórmula puede ser buena, pero no es aplicable a ellas.

A estas personas no les funcionará si no cambian algo muy importante: Su mentalidad. No es su distribución, es la programación que tienen con relación al dinero. Esa que les llevó a que su ingreso se esfume sin dejar rastros.

Es sencillo, alguien que gasta así prioriza el presente. No importa cómo divida su ingreso, terminará diciendo: “La vida es ahora”. O alguna de esas frases que demuestran cómo piensan.

No digo que no funcione el método señalado, sino que no es para el que quiere implementarlo. Si me preguntas para quién es, te diría que para el que ya lo aplica antes de conocerlo con nombre.

Porque su mente está programada para vivir mejor el futuro… lo que se logra en poco tiempo, de manera que ya está viviendo un mejor presente, porque lo creó cuando aún era futuro… en el pasado.

  • Cuando vemos una fórmula mágica no es que sea mágica, es que no nos sirve a nosotros. Eso de que alguien la usó y le funcionó es muy relativo. Y te dije, quien ya la usa sin saberlo demuestra que funciona… para esa persona.

¿Qué hacer? Buscar la razón por la que no logramos lo que estamos deseando. Solo así podremos cambiar lo que no nos ha dado el resultado querido. Una vez cambiamos, podemos implementar la fórmula… la probabilidad de suceso aumentará increíblemente.

Conferencista, consultor, coach y escritor con 20 libros publicados. Dirigió por 10 años una de las empresas del Grupo Siemens en Argentina, Brasil y Alemania.