El Museo de de Nueva York presenta un mural sobre "Alicia en el País de las Maravillas"

La exposición "Another Wonderland" busca mostrar cómo el arte puede ayudar a los niños a sanar y explorar su imaginación

Visitantes observan obras del artista Abram Champanier durante la exposición *Another Wonderland* (Otro País de las Maravillas), inaugurada en el Museo de la Ciudad de Nueva York. La muestra reúne los paneles creados por el artista para la sala de pediatría del Hospital Gouverneur entre 1938 y 1940. (EFE/Alicia Sánchez. )

El Museo de la Ciudad de Nueva York expone a partir de este sábado un colorido mural de Abram Champanier en el que el artista reinterpreta la novela 'Alicia en el País de las Maravillas' para los niños ingresados en un hospital de la ciudad.

Champanier (1896-1960) elaboró dieciséis paneles para la sala de pediatría del Hospital Gouverneur, en Manhattan, entre 1938 y 1940, a petición del antiguo programa federal de arte de la Administración de Progreso de Obras (WPA).

Las piezas, de más de dos metros de altura, fusionan la fantasía y la vida en la ciudad en la década de los 30, con el objetivo de animar tanto a los pequeños ingresados como al personal del hospital.

"El mural no era una simple decoración para los jóvenes pacientes, sino una forma temprana e intencional de terapia artística: un portal que llevaba la ciudad a los niños que anhelaban explorarla", explicó la presidenta del museo, Stephanie Hill Wilchfort, en una rueda de prensa.

Una experiencia mágica en Nueva York

Another Wonderland, como se titula la muestra, refleja que la metrópoli "siempre ha sido un lugar de resiliencia que incluso en sus momentos más difíciles ha encontrado formas de crear, preservar y mirar hacia el futuro", recalcó Hill.

Alicia sobre la Estatua de la Libertad

En estas obras de Champanier, Alicia, el Sombrerero Loco, el Conejo Blanco y la Reina de Corazones escapan de su libro para pasar un día en Nueva York, recorriendo lugares emblemáticos y llenando la ciudad de magia.

En una de las piezas, Alicia descansa sobre la Estatua de la Libertad, mientras lo que parece ser un trovador toca la guitarra y la Reina de Corazones grita a su lado: "¡Que le corten la cabeza!", según se lee en el texto que acompaña la imagen.

Gracias a Champanier, Alicia también visita la Biblioteca Pública de la ciudad, donde se sienta sobre uno de los grandes leones que custodian su entrada, y posteriormente se sube a un barco desde el que avista, sorprendida, un gran pez espada que salta sobre el mar.

Cerca, el Conejo Blanco charla en un andén de metro con un animal fantástico mientras espera para entrar en un abarrotado vagón, y el Sombrerero Loco sobrevuela la isla Ellis subido en un avión pilotado por el trovador.

La exposición termina con una pieza en la que los personajes de Carroll deciden regresar a casa: "Tras un día lleno de acontecimientos, todo el equipo volvió a sus libros", se lee en la parte inferior.

El arte como herramienta de sanación

El mural estuvo a punto de perderse en 1981, cuando el hospital cerró, pero gracias a que un grupo de jóvenes comisarios de arte y voluntarios decidió salvarlo, ahora se expone al público por primera vez en 50 años.

Su exhibición se debe, en parte, al Lori M. Tisch Illumination Fund, un fondo dedicado a hacer de las artes y la educación artística dos mundos más accesibles.

Su fundadora, Lori M. Tisch, indicó en la rueda de prensa que las obras de Champanier plantean una pregunta clave: "¿Qué papel puede desempeñar el arte en ayudar a las personas a sanar?"

"Hace casi un siglo, Champanier comprendió lo que hoy confirma la evidencia: que el entorno de atención es una parte integral de la atención misma", aseguró.

Así, destacó de los murales que estos "fueron concebidos para transportar a los pacientes más allá de la realidad de la enfermedad, hacia un mundo de imaginación, aventura y posibilidades".

La exposición abrirá al público este sábado 6 de junio y podrá verse hasta el 27 de septiembre de este año.

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