Carlota Carretero, imponente y arrojada en “La Magdalena”
La pieza continúa hasta el 18 de agosto en la Sala Ravelo del Teatro Nacional
Guillermo Cordero y su musa, la destacada actriz Carlota Carretero estrenaron una pieza atemporal sencillamente magistral.
Carretero encarnó en la Sala Ravelo a una mujer fuera de su tiempo, que tenía fe en ella misma y rompió esquemas en su época, tal cual afirmó recientemente a Diario Libre.
Solo ella y un escenario minimalista, dominado por el color negro bastaron para crear una atmósfera mística. Intencionalmente se formaba una sombra en las paredes de la sala por los puntuales juegos de luces de Bienvenido Miranda.
La Magdalena salió a escena impecable, con un conjunto de vestuario de época diseñado por su hija Renata Cruz, que la actriz iba despojando de su cuerpo mientras narraba la versión de aquella mujer ‘impura’ hasta quedarse finalmente con una larga pieza y la abundante cabellera al descubierto, momento en el que recreó cuando le lavó y secó los pies a Jesús de Nazaret.
En el escenario estaba ubicado un santuario versátil que fungía como una cima donde María Magdalena miraba al cielo al narrar sus lamentos y las luces se posaban sobre ella, dejando volar la imaginación como si Dios la estuviera escuchando.
Con cruciales movimientos de las manos, desplazamientos y un poco de danza al dejar deslizar el velo que cubría su rostro la actriz transportó al espectador a la época bíblica.
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Carlota Carretero será “La Magdalena” en la sala Ravelo
Carretero fue creciendo en un monólogo lineal hasta lograr puntos altos de drama, donde recreó una mujer sufrida tras ser abandonada por Juan en la noche de bodas y este volverse un discípulo de Jesús; tocó con altura su historia sexual al recurrir al oficio de la prostitución, y luego cambió repentinamente los matices de mujer fuerte y arrojada a la soledad que le produjo la muerte de Jesús hasta las lágrimas.
En una adaptación del texto de Marguerite Yourcenar titulado originalmente “La Magdalena o la salvación”, el monólogo fue más bien una narrativa poética.
A continuación más fotografías de John Escalante con los mejores momentos de la obra.
“Me llamo María: me llaman La Magdalena”, “Yo no sabía que otro había amado a Juan antes de que yo lo amara, antes de que él me amara a mí; yo no sabía que Dios era el remedio que buscan los solitarios”; “Seducir a Dios era quitarle a Juan su porte de eternidad”, y “Dios no me ha salvado ni de la muerte, ni del mal, ni del crimen, pues gracias a ellos nos salvamos. Me ha salvado tan sólo de la felicidad”, fueron parte de los parlamentos del texto original con marcados gestos que merecieron aplausos de pie frente a una actuación pausada, pero a la vez imponente de Carlota Carretero.
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Al terminarse la función estreno este viernes 2 de agosto, la primera actriz agradeció al público y a las personas claves que la ayudaron con el personaje, del que tuvo que valerse de clases de yoga y de teatro de La India.
Guillermo Cordero, emocionado, valoró: “Con toda certeza, yo creo que no pudiera haber sido otra actriz que hiciera el papel de Magdalena. Creo que esta actuación va a pasar a la historia”.
La pieza teatral con una duración de una hora dejó con ganas de más.
El equipo técnico lo conformó Bienvenido Miranda en las luces, Camilo Landestoy en la asistencia de dirección, Renata Cruz en el vestuario, la escenografía concebida por Guillermo Cordero fue trabajada por Carlos Ortega y el artista Jonathan Klembert tuvo a su cargo la creación de la legendaria cabellera de Magdalena.
La pieza sigue en escena hasta el 18 de agosto en la Sala Ravelo del Teatro Nacional.