Ed Sheeran hace historia en Santo Domingo con su gira “Loop Tour”
El británico sostuvo la noche acompañado únicamente de su voz y sus incontables cambios de guitarra, convertida en su gran compañera
La noche del sábado 9 de mayo quedará marcada en la historia de los conciertos en República Dominicana. A las 9:00 en punto, y ante un Estadio Quisqueya completamente lleno, Ed Sheeran apareció por primera vez ante el público dominicano, debutando oficialmente en el país con su gira “Loop Tour”.
Durante dos horas y 25 minutos —con apenas unos segundos de descanso— el cantautor británico interpretó 30 canciones que repasaron los grandes éxitos de sus 15 años de carrera, una trayectoria en la que ha roto récords mundiales de reproducciones, ventas y asistencia en conciertos.
La escena era minimalista para un artista de estadios: una pantalla gigante cargada de efectos audiovisuales, luces, fuego y fuegos artificiales que explotaban entre canciones y una larga tarima que recorrió de principio a fin para complacer a su público. Pero el verdadero espectáculo estaba en el centro del escenario.
Voz y guitarra
Allí, prácticamente solo contra todos, el británico sostuvo la noche acompañado únicamente de su voz y sus incontables cambios de guitarra, convertida en su gran compañera.
Durante gran parte del concierto no necesitó banda. Bastaba el sonido potente, limpio y envolvente de su voz para llenar el estadio.
Por momentos, ante el silencio de un público tímido, la sensación era tan perfecta que parecía que se escuchaba la radio en vivo. Solo a mitad del show cinco músicos entraron en escena para acompañarlo en algunas interpretaciones, retirándose poco después para dejarlo nuevamente brillar con luz propia.
El cantante habló siempre en inglés y, en varias ocasiones, intentó romper la timidez de los asistentes con la misma pregunta: “You having fun?” (¿Se están divirtiendo?). También animó constantemente al público para que cantara los coros de sus canciones. Sin embargo, la multitud parecía encenderse únicamente con los temas más conocidos.
Uno de los momentos más emotivos llegó cuando interpretó “Loving can hurt”, integrando al público en una dinámica con los celulares encendidos que iluminó el estadio.
Más adelante, con “Thinking Out Loud” —ese “loving can hurt” que miles reconocieron de inmediato— el Quisqueya finalmente comenzó a escucharse cantar con fuerza tras más de una hora de concierto.
“Perfect”, una de las canciones más esperadas de la noche, provocó otra gran reacción colectiva, mientras las luces y los fuegos artificiales seguían marcando el ritmo de un espectáculo visualmente impecable.
Antes de interpretar sus últimas tres canciones, Sheeran abandonó el escenario durante algunos segundos.
Cuando regresó, ya no llevaba la camiseta negra que había usado desde su salida a escena. Vestía una tshirt con la bandera dominicana y el escudo nacional, un gesto que el público interpretó como una señal de cercanía e identificación con el país y su gente. Entonces sí, el estadio explotó en euforia.
“Santo Domingo, esta va a ser mi última canción. Muchas gracias por venir esta noche. Nos vemos la próxima vez”, dijo el multipremiado artista.
A las 11:25 de la noche terminó el concierto.
Sin grandes discursos ni despedidas elaboradas, Ed Sheeran se retiró en silencio, haciendo reverencias ante un público que respondió con una larga ovación para despedir al artista que, por primera vez, convirtió el Quisqueya en el escenario íntimo de una guitarra, una voz y miles de emociones.