El merengue: de la nostalgia viral a la conquista de una nueva generación

Merengueros de la vieja y la nueva escuela que actualmente están “rankeados” en el gusto popular. Mientras los clásicos resucitan con millones de reproducciones en TikTok y Spotify, una nueva generación de intérpretes impulsa el merengue hacia otros públicos

Eddy Herrera, Martha Candela y Omega El Fuerte, han colocado el merengue en la popularidad digital. (Fuente externa)

Durante años se habló del merengue en tiempo pasado. Se dijo que había perdido terreno frente al reguetón, el dembow y otros géneros urbanos; que sus grandes figuras pertenecían a una época irrepetible y que el ritmo que identifica a la República Dominicana sobrevivía únicamente en fiestas familiares, carnavales y celebraciones patrias. Sin embargo, la realidad digital ha desmontado ese discurso.

Hoy el merengue atraviesa una de las transformaciones más interesantes de su historia. Ya no depende exclusivamente de la radio, de los bailes populares o de la televisión para mantenerse vigente. Las plataformas digitales y las redes sociales han provocado un fenómeno inesperado: clásicos de hace tres y cuatro décadas vuelven a convertirse en éxitos mundiales, mientras nuevos exponentes encuentran en TikTok, Spotify, YouTube e Instagram el escenario ideal para conquistar audiencias que ni siquiera habían nacido cuando esas canciones fueron grabadas.

La revolución no distingue generaciones. Conviven veteranos que han visto renacer sus carreras con jóvenes artistas que entienden el algoritmo tanto como el acordeón, el saxofón o la tambora. El resultado es un ecosistema musical donde tradición e innovación caminan de la mano.

La segunda vida de los grandes clásicos

Pocas historias ilustran mejor este fenómeno que la de Eddy Herrera.

Su merengue "Tú eres ajena", lanzado originalmente en 2002, se transformó más de veinte años después en uno de los mayores fenómenos virales que ha vivido la música dominicana.

La canción acumuló más de 215 millones de reproducciones en Spotify, superó los seis millones de videos creados en TikTok y dio origen a un desafío que rebasó los 17 millones de visualizaciones, llevando el merengue a millones de usuarios en América Latina, Europa y Estados Unidos.

El impacto fue tan grande que motivó el lanzamiento de una nueva versión, "Tú eres ajena 2.0", demostrando que un éxito del pasado puede convertirse nuevamente en un producto competitivo dentro del mercado digital.

El fenómeno trascendió las fronteras dominicanas. Figuras como Wisin, Cristian Castro, reconocidos presentadores de televisión y millones de usuarios reprodujeron la coreografía que convirtió la canción en tendencia global.

Paradójicamente, el propio intérprete ha confesado que, debido a contratos firmados décadas atrás, no recibe regalías discográficas por uno de los mayores éxitos de su carrera.

Pero Herrera no es un caso aislado.

Su también emblemático "Pégame tu vicio" volvió a posicionarse entre los temas preferidos para videos de baile y contenido nostálgico, confirmando que el catálogo histórico del merengue encontró una nueva juventud en las plataformas digitales.

Para el artista, la explicación es sencilla. El merengue nunca perdió su fuerza; simplemente encontró un nuevo escenario.

Un ritmo diseñado para sobrevivir

Herrera sostiene que la esencia rítmica del merengue explica buena parte de este resurgimiento.

La potencia de su percusión, la velocidad de su estructura y su facilidad para mezclarse con otros géneros han permitido que nuevas generaciones conecten con un sonido que durante décadas fue considerado patrimonio casi exclusivo del Caribe.

No es casualidad que artistas internacionales como Rosalía, Bad Bunny y Karol G hayan incorporado elementos del merengue dentro de sus producciones recientes, acercando nuevamente el género a millones de oyentes que consumen música urbana.

"La sabrosura y la energía del merengue son únicas", ha explicado el artista en distintas entrevistas al analizar la capacidad del ritmo para dialogar con sonidos contemporáneos.

Los veteranos que nunca dejaron de sonar

Mientras Eddy Herrera lidera este renacer digital, otros íconos del género también viven una segunda edad dorada.

Toño Rosario mantiene presencia permanente en redes sociales gracias a clásicos como "Kulikitaka", utilizado constantemente en videos festivos y coreografías.

Wilfrido Vargas, uno de los arquitectos del merengue moderno, volvió a conectar con públicos jóvenes mediante canciones como "Abusadora", que continúa circulando con fuerza en TikTok.

Por su parte, Los Hermanos Rosario mantienen intacta su vigencia con "La Dueña del Swing", uno de los merengues más utilizados para contenido relacionado con celebraciones y baile.

Algo similar ocurrió con "Celoso", de Las Chicas del Can, convertido décadas después de su estreno en uno de los sonidos favoritos para miles de creadores de contenido alrededor del mundo.

Lo que antes era nostalgia ahora se traduce en millones de reproducciones.

Omega y el lenguaje de la viralidad

Si existe un artista que entendió antes que muchos el funcionamiento de las redes sociales, ese ha sido Omega El Fuerte.

El merenguero urbano convirtió sus presentaciones en auténticas fábricas de contenido viral.

El denominado "Pegao Challenge", inspirado en el tema "Me miró y la miré", se expandió rápidamente por TikTok gracias a su sencilla pero contagiosa coreografía. 

Millones de usuarios replicaron el baile, mientras artistas como Zion & Lennox se sumaron al reto, confirmando que la viralidad también puede convertirse en estrategia de posicionamiento musical.

 La nueva generación toma el relevo

Pero el renacer del merengue no depende únicamente del regreso de los clásicos.

Una camada de nuevos exponentes ha encontrado espacio dentro de una industria profundamente dominada por los algoritmos.

Entre ellos destaca Martha Candela, quien ha construido una comunidad digital sólida gracias a una propuesta que combina merengue de calle y mambo con una fuerte presencia en plataformas de streaming.

Su videoclip "Prendan el Candelero" supera el millón de reproducciones en YouTube, mientras canciones como "Clean" y "Yo la tengo" acumulan miles de escuchas en Spotify y otras plataformas digitales.

Su crecimiento demuestra que el público joven sigue dispuesto a consumir merengue cuando encuentra propuestas capaces de dialogar con los códigos actuales.

La revolución del merengue típico

Si existe un segmento donde el crecimiento ha sido aún más evidente es el merengue típico.

Durante la última década, este subgénero dejó de ser una expresión casi exclusiva del Cibao para convertirse en uno de los movimientos musicales con mayor capacidad de convocatoria del país.

Los conciertos llenos, la fuerte demanda de presentaciones y las cifras de reproducciones evidencian un cambio de paradigma.

Entre los principales protagonistas aparece El Prodigio, quien ha logrado proyectar internacionalmente el merengue típico gracias, entre otros acontecimientos, a su histórica participación junto a Cardi B en el programa Saturday Night Live (SNL)de la cadena NBC.

La colaboración adquirió aún mayor dimensión cuando la rapera dominicana-estadounidense interpretó "Bodega Baddie", producción inspirada en el clásico típico "Ta' buena", compuesto por Krisppy e inmortalizado por El Prodigio.

Junto a él sobresale El Blachy, considerado uno de los principales líderes de la nueva generación.

Tras años integrando agrupaciones como Banda Real y colaborando con figuras como Wilfrido Vargas y Yovanny Polanco, decidió emprender su propio proyecto artístico.

Su tema "Hola, pérdida" fue uno de los mayores éxitos del merengue típico durante 2024 y consolidó una carrera caracterizada por letras alejadas del doble sentido y un estilo interpretativo que ha conectado con públicos de distintas edades.

Otro nombre imprescindible es El Rubio del Acordeón, cuyo éxito "El abogado" impulsó definitivamente su carrera y abrió las puertas para posteriores éxitos como "Los cabareces", posicionándolo entre los artistas más escuchados del género en plataformas digitales.

También sobresale Ebenezer Guerra, quien ha logrado combinar influencias de la música regional mexicana, la salsa, la balada y la cumbia sin abandonar la esencia del merengue típico.

Su historia personal,desde limpiar cristales de vehículos en Higüey hasta convertirse en artista profesional tras ser descubierto mientras trabajaba en un hotel, representa uno de los relatos de superación más llamativos dentro de la nueva escena musical dominicana.

A este grupo se suma Daniel Galán, conocido como "El Típico Más Buscado", cuyo tema "La Chiflera - Qué Palomo" figura entre los mayores éxitos actuales del género.

La expansión también encuentra respaldo en agrupaciones como El Grupaso, Grupo D'Ahora, Banda Real y Urbanda, que continúan fortaleciendo la oferta musical del típico.

Cuando TikTok programa la radio

Quizá el cambio más profundo no ocurre en los estudios de grabación, sino en la forma en que una canción alcanza el éxito.

Durante décadas, la radio decidía qué artistas sonarían y cuáles quedarían relegados.

Hoy sucede exactamente lo contrario.

Las emisoras monitorean diariamente las tendencias digitales para incorporar a su programación aquello que ya es viral en TikTok, Instagram o YouTube.

El circuito promocional se invirtió. Primero llegan las reproducciones digitales. Después aparecen las emisoras. Más tarde llegan los conciertos. Finalmente se consolida la carrera.

Las disqueras han entendido este nuevo orden y diseñan estrategias donde las redes sociales funcionan como principal plataforma de lanzamiento.

Del streaming al escenario: dónde está realmente el negocio

Como sucede con otros géneros, la explosión digital también ha cambiado el modelo económico del merengue.

Aunque millones de reproducciones en Spotify o TikTok representan una enorme vitrina internacional, la mayor parte de los ingresos de los artistas continúa llegando por otras vías. Las plataformas de streaming pagan, en promedio, entre 0.003 y 0.005 dólares por reproducción, por lo que la verdadera rentabilidad aparece cuando esa popularidad se traduce en conciertos, giras internacionales, festivales, fiestas patronales y presentaciones privadas.

En paralelo, cada vez más artistas independientes procuran conservar la propiedad del máster de sus grabaciones. Mantener el control sobre esos derechos les permite recibir directamente los ingresos generados por millones de reproducciones, además de negociar licencias para publicidad, cine, televisión y otras plataformas sin depender completamente de las grandes disqueras.

  • Dentro de este nuevo ecosistema, las playlists editoriales de Spotify se han convertido en uno de los principales aceleradores del éxito. Listas oficiales como ¡Viva Latino! exponen un lanzamiento a millones de usuarios en cuestión de horas. Si la canción registra una baja tasa de abandono y un elevado número de reproducciones completas y de usuarios que la guardan en sus bibliotecas, el algoritmo la impulsa posteriormente hacia listas personalizadas como Descubrimiento Semanal o Radar de Novedades, multiplicando de manera exponencial su alcance.

Un patrimonio que encontró un nuevo lenguaje

Lejos de extinguirse, el merengue parece haber encontrado una fórmula inesperada para mantenerse vigente.

Los algoritmos hicieron lo que durante años parecía imposible: reunir en una misma lista de reproducción a Wilfrido Vargas, Eddy Herrera, Omega, El Prodigio, El Blachy y Martha Candela.

Las nuevas generaciones descubren clásicos mientras los veteranos encuentran nuevos públicos. Los jóvenes artistas, por su parte, aprovechan las herramientas digitales para abrirse espacio sin depender exclusivamente de los canales tradicionales.

La historia reciente demuestra que el merengue no solo resistió la revolución digital.

Aprendió a bailar con ella.

Periodista dominicano con un máster en Comunicación Integral Avanzada y Marketing Digital cursado en Madrid. Actualmente se desempeña como redactor senior en Diario Libre. Cuenta con una sólida trayectoria en coberturas nacionales e internacionales, representando al país en eventos realizados en Corea del Sur, México y España.