Más de 11,000 policías piden no encarcelar a sargento dominicano acusado de homicidio en NY

La familia de Eric Duprey exige justicia, mientras el sargento Duran enfrenta una posible condena de entre cinco y quince años de prisión

El sargento Erik Durán, de 38 años, durante la audiencia del 6 de febrero de 2026 en la que fue declarado culpable por la muerte de Eric Duprey en 2023. (Fuente externa)

Más de 11,000 agentes policiales de distintas partes del mundo han firmado una petición para evitar que el sargento dominicano del Departamento de Policía de Nueva York, Erik Duran, sea enviado a prisión tras ser declarado culpable de homicidio involuntario.

La solicitud será presentada ante el juez de El Bronx, Guy Mitchell, quien tiene a su cargo el caso y deberá dictar sentencia el próximo jueves. Los firmantes piden que la condena no implique cárcel, argumentando que el agente actuó en cumplimiento de su deber en una situación de alta presión.

Duran fue hallado culpable por la muerte de Eric Duprey, de 30 años, ocurrida el 23 de agosto de 2023 durante una redada antidrogas en la avenida Aqueduct, cerca de la calle 192 Oeste, en el sector Kingsbridge Heights, en El Bronx.

De acuerdo con el expediente, Duprey huía en una motocicleta cuando el sargento levantó una nevera portátil llena de hielo y bebidas y la lanzó con ambas manos contra el sospechoso.

El impacto provocó que perdiera el control, chocara contra un árbol y saliera despedido del vehículo. Al no llevar casco, se golpeó la cabeza contra el bordillo y terminó debajo de un automóvil estacionado, sufriendo heridas fatales.

Petición de apoyo a Duran

En la petición, los agentes sostienen que Duran no debería ser castigado por tomar una decisión en fracciones de segundo. “El trabajo de proteger al público de los delincuentes es inherentemente peligroso y conlleva riesgos imprevistos.

Como agentes del orden, no se puede esperar que cumplamos eficazmente con nuestro trabajo sabiendo que una decisión de buena fe podría costarnos la libertad”, señala el documento.

También advierten que muchos delincuentes reincidentes no enfrentan prisión, pese a los riesgos que asumen los oficiales para arrestarlos.

Aproximadamente 7,000 de los firmantes pertenecen al propio Departamento de Policía de NY (NYPD por sus siglas en inglés), mientras que otros incluyen agentes federales y policías de ciudades como Chicago, Phoenix, Milwaukee, Orlando, Los Ángeles, Dallas y Atlanta.

  • La petición también cuenta con el respaldo de miembros de Scotland Yard y del Servicio de Policía de Ottawa.

Reacciones y contexto del caso

El impulso de la iniciativa ha sido atribuido, en parte, al presidente de la Asociación de Sargentos del NYPD, Vincent Vallelong, quien defendió la actuación del agente.

“Cumplió con su deber. Hizo lo mismo que cualquier policía habría hecho en esa situación. Después de esto, todos los policías estarán preocupados por si su próxima decisión les costará la libertad”, afirmó.

Vallelong también destacó que Duran creció en los mismos barrios donde trabajaba como oficial, señalando que era el tipo de agente que las comunidades necesitan patrullando esas zonas. A su juicio, la condena fue injusta.

Durante el juicio, la fiscalía argumentó que el hecho de que Duran levantara la nevera con ambas manos evidenciaba que era consciente del peligro que implicaba lanzarla contra una persona en movimiento.

Sin embargo, el propio Duran declaró que el objeto “no pesaba” y aseguró que su intención era proteger a otros agentes durante la operación encubierta.

Las autoridades indicaron que Duprey, quien trabajaba como repartidor, presuntamente estaba comprando drogas al momento del operativo. No obstante, su familia sostiene que huyó porque la motocicleta que conducía no estaba registrada.

Por su parte, la familia de la víctima ha insistido en que se haga justicia. Su abogado, Jonathan Roberts, afirmó que han esperado durante mucho tiempo una decisión judicial que refleje la gravedad de lo ocurrido.

Tras el veredicto de culpabilidad emitido en febrero, sostuvo que la tragedia fue resultado de una decisión “injustificada y peligrosa” por parte del agente en una situación que no era violenta.

Duran, quien ya fue destituido del NYPD, enfrenta una posible pena de entre cinco y quince años de prisión. Su caso marca un precedente, al convertirse en el primer agente del NYPD en ser llevado a juicio por homicidio desde el proceso contra el oficial Hugh Barry en 2016.

El caso ha generado un intenso debate sobre el uso de la fuerza por parte de la policía y las decisiones que deben tomar los agentes en escenarios de rápida evolución, especialmente cuando estas terminan en consecuencias fatales.

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