"Michelle Obama es un hombre", entre lo insólito de la fiesta de Trump en la Casa Blanca

La fiesta de cumpleaños de Donald Trump en la Casa Blanca se convirtió en un evento de lucha UFC, donde se escucharon declaraciones polémicas sobre Michelle Obama. Josh Hokit, tras su victoria, lanzó un comentario que revivió teorías conspirativas sobre la ex primera dama

Michelle Obama. (Fuente externa)

La cara ensangrentada de Ilia Topuria en un 'ring' en los jardines de la Casa Blanca fue una de las insólitas imágenes que dejó el domingo la fiesta de Donald Trump por su cumpleaños 80, con un histórico evento de lucha UFC, en el que el peleador estadounidense Josh Hokit declaró a la audiencia: "Michelle Obama es un hombre".

Este comentario del luchador de artes marciales mixtas fue uno de los momentos más controvertidos de la velada, que hizo tras su victoria sobre Derrick Lewis y generó tanto apoyo como desconcierto, al reproducir una teoría conspirativa contra la esposa del expresidente Barack Obama.

"Y por último... Michelle Obama es un hombre", gritó Hokit por el micrófono. "¿Tengo razón, Estados Unidos?", dijo el púgil antes de abandonar el octágono.

Esta teoría, que ha sido desmentida reiteradamente, se remonta al menos a 2008, pero cobró fuerza en 2014, cuando la fallecida comediante Joan Rivers fue grabada en las calles de Nueva York al afirmar que Michelle era transgénero y que Barack Obama era homosexual.

El cumpleaños del mandatario republicano congregó a fervorosos seguidores y estuvo marcado por una inusual iconografía para una celebración oficial, en la que también se escucharon cánticos en favor de anexionar Canadá como el estado número 51.

Entre los asistentes destacó la presencia del director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, o el de Paramount, David Ellison, así como la del presentador español Pablo Motos, que viajó a Washington para apoyar a Topuria, con quien mantiene una estrecha relación de amistad.

Reacciones y controversias generadas durante la celebración

Motos vivió en primera persona el brutal asalto de golpes que recibió el luchador hispano-georgiano, hasta entonces invicto en su carrera, que perdió su cinturón de peso ligero y salió con el rostro completamente desfigurado.

Ante la gravedad de los traumatismos, Topuria fue trasladado directamente desde la Casa Blanca hasta un hospital para ser atendido de urgencia.

Más allá del combate, críticos afirmaron que la velada buscó proyectar la imagen de un mandatario decidido a convertir la política en espectáculo y a reforzar su conexión con una base afín a la épica de la confrontación.

Este clima ya se anticipaba desde el pasado viernes, cuando Topuria empujó a su rival, el estadounidense Justin Gaethje, durante un careo previo al combate.

Trump hizo de su cumpleaños un evento de alto impacto visual y simbólico, que combinó el patriotismo con una estética de agresividad celebrada por parte de su electorado, especialmente entre seguidores jóvenes de la UFC.

El despliegue -desde el gigantesco ring instalado en la Casa Blanca hasta la Fan Zone multitudinaria en las inmediaciones- buscó transmitir una imagen de liderazgo sin complejos en la línea de las decisiones del mandatario.

Para los opositores, sin embargo, el evento reforzó la idea de un jefe de Estado que da prioridad a la grandilocuencia y al culto a su personalidad en escenarios tradicionalmente reservados a actos institucionales.

Fehaciente, fidedigno y fácil. Agencia de noticias multimedia en español.