¿Por qué Estados Unidos cambia la hora y por qué ahora busca eliminar esa práctica?
El cambio de hora en Estados Unidos tiene más de un siglo de historia y ha generado debates sobre su efectividad y beneficios
El tradicional cambio de hora que millones de personas en Estados Unidos realizan dos veces al año podría estar cerca de desaparecer. La Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley para establecer de forma permanente el horario de verano (Daylight Saving Time), una medida que ahora deberá ser debatida en el Senado antes de llegar al escritorio del presidente Donald Trump.
La propuesta, conocida como Sunshine Protection Act, recibió un amplio respaldo bipartidista con 308 votos a favor y 117 en contra. De convertirse en ley, los estadounidenses dejarían de adelantar sus relojes en marzo y atrasarlos en noviembre, un ritual que lleva décadas generando debate.
Un sistema con más de un siglo de historia
El origen del cambio de hora se remonta a la Primera Guerra Mundial. Estados Unidos adoptó por primera vez el horario de verano en 1918 como una medida para aprovechar mejor la luz solar y reducir el consumo de combustible destinado a la generación de electricidad.
Tras la guerra, el sistema fue abandonado en varias regiones del país, hasta que volvió a implementarse durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, la falta de uniformidad entre estados y ciudades generó confusión durante décadas.
La situación cambió en 1966 con la aprobación de la Ley de Horario Uniforme (Uniform Time Act), que estableció un calendario común para el horario de verano en la mayor parte del país, aunque permitió que algunos estados optaran por mantenerse en el horario estándar durante todo el año.
¿Por qué quieren eliminarlo?
Aunque originalmente se justificó como una forma de ahorrar energía, diversos estudios han puesto en duda que ese beneficio siga siendo significativo en la actualidad.
- Los impulsores de la reforma sostienen que el cambio de hora altera el sueño, afecta el rendimiento laboral y escolar, incrementa el riesgo de accidentes de tránsito y provoca molestias innecesarias para millones de personas.
También argumentan que mantener el horario de verano durante todo el año ofrecería más horas de luz por la tarde, lo que favorecería el comercio, las actividades al aire libre y la seguridad.
Sin embargo, la comunidad científica no mantiene una posición unánime. Algunos especialistas consideran que el horario estándar permanente sería más beneficioso para el reloj biológico, ya que permite amaneceres más tempranos, especialmente durante el invierno.
No todos los estados cambian la hora
Actualmente, Hawái y la mayor parte de Arizona no participan en el cambio de hora y permanecen todo el año en horario estándar. Lo mismo ocurre en territorios estadounidenses como Puerto Rico, Guam, Samoa Americana y las Islas Vírgenes.
Además, 19 estados han aprobado leyes para adoptar el horario de verano permanente, pero no pueden aplicarlas mientras el Congreso no modifique la legislación federal.
El siguiente paso
La iniciativa deberá ser aprobada por el Senado. No es la primera vez que el Congreso intenta eliminar el cambio de hora: en 2022 el Senado dio luz verde a una propuesta similar, pero la Cámara de Representantes nunca la sometió a votación.
Esta vez, el proyecto cuenta con el respaldo del presidente Donald Trump, aunque aún enfrenta un debate sobre cuál es el horario que debería mantenerse de forma permanente.