Seis de cada 10 familias de bajos recursos en EE. UU. dependen de las comidas escolares
Una reciente encuesta de No Kid Hungry muestra que el 83% de los padres teme no poder comprar alimentos suficientes para sus hijos
Seis de cada 10 padres de familias de bajos ingresos en Estados Unidos aseguran que sus hijos no tendrían suficiente comida algunos días sin los programas de comidas escolares, según una encuesta publicada este martes por la campaña contra el hambre infantil No Kid Hungry.
El estudio, realizado entre padres con hijos de primero a duodécimo grado, también reveló que el 83 % teme no poder comprar todos los alimentos que normalmente adquiere debido al aumento de los precios, mientras que el 74 % expresó preocupación por el costo de los útiles escolares de cara al inicio del nuevo ciclo escolar.
"Todo padre quiere enviar a su hijo a la escuela listo para aprender, sin preocuparse por sí tendrá suficiente comida", dijo en un comunicado Anne Filipic, directora general de Share Our Strength, la organización detrás de No Kid Hungry.
"Las comidas escolares ofrecen más que comida. Ayudan a los niños a concentrarse en clase mientras les da a los padres una preocupación menos", añadió.
Preocupaciones de los padres
La encuesta añadió que el 70 % de los padres se preocupa de tener que elegir entre pagar las cuentas del hogar y comprar comida saludable para sus hijos. El 55 % reportó haber reducido el gasto en alimentos, mientras que el 30 % ha asegurado que se ha saltado comidas para que sus hijos puedan comer.
Estas dificultades también tienen repercusiones en el desempeño escolar de los menores. El 67 % de los padres afirmó que sus hijos tienen dificultades para concentrarse cuando no cuentan con un acceso constante a alimentos nutritivos, mientras que el 52 % consideró que son más propensos a presentar problemas de conducta.
Impacto del costo de alimentos
El 54 % de los encuestados afirmaron que ellos o sus parejas han tenido que asumir un trabajo adicional o un segundo empleo debido al aumento del costo de los alimentos, un porcentaje que aumenta al 60 % cuando se examina a los padres hispanos que participaron en el estudio.
- Además, el 92 % consideró que el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP, por sus siglas en inglés), también conocido como el programa de cupones de alimentos, constituye un apoyo temporal para las familias en momentos de dificultad, en comparación con el 82 % de la muestra general.
Los resultados se conocen en medio de la incertidumbre sobre el impacto que tendrán los cambios recientes al programa SNAP, cuyos efectos sobre la elegibilidad de algunas familias y los programas de comidas escolares dependerán de cómo se implementen.