La importancia del buen liderazgo para todo sistema de aviación civil
Con 296 personas a bordo, el capitán Haynes y su equipo lograron un aterrizaje controlado en Sioux City, salvando 184 vidas
La tarde del 19 de julio de 1989, el capitán Alfred C. “Al” Haynes, junto a su tripulación, se encontró con una de las emergencias aéreas más complejas en la historia de la aviación, cuando su DC-10, operando el vuelo United 232 entre Denver y Chicago, sufrió una explosión catastrófica de su motor de cola, inhabilitando completamente los sistemas de control del avión.
Con solo asimetría de potencia entre los dos motores en las alas, la tripulación del capitán Haynes, junto al instructor Dennis E. Fitch (que viajaba de pasajero), lograron maniobrar el malogrado jumbo, con 296 personas a bordo, hasta un pequeño aeropuerto en Sioux City, Iowa, donde milagrosamente lograron un accidente controlado en el que salvaron la vida de 184 personas.
Al día de hoy, el evento se considera un ejemplo de liderazgo y trabajo en equipo, a tal punto que numerosas pruebas de simulador han intentado recrear lo ocurrido, ninguna logrando un nivel de supervivencia como el alcanzado por la tripulación del capitán Haynes.
Debido a esto, el accidente ha sido denominado “el aterrizaje imposible”, y es considerado uno de los aterrizajes más sorprendentes realizados en la historia de la aviación.
En su análisis post-accidente, el capitán Haynes establece que el nuevo concepto de “manejo de recursos de tripulación” (CRM por sus siglas en inglés), iniciado por United en 1980, fue primordial para salir airosos de la situación.
El capitán ya no era un rey y dios en la cabina, sino más bien un coordinador de equipo que, aunque era la autoridad final en la toma de decisiones, utilizaba todos los recursos tanto dentro de su cabina (tripulación) como fuera (control de tránsito aéreo, mecánicos, despachadores, etc.) para crear una sinergia que ayudase a resolver los problemas en conjunto; en otras palabras, se creó el perfil de liderazgo moderno en las cabinas de mando.
Definiciones de liderazgo en la aviación
La aviación es una ciencia que se desarrolla alrededor de la seguridad operacional y el trabajo en equipo, por lo que el liderazgo es fundamental para su buen desenvolvimiento. Según el conocido capitán Chesley “Sully” Sullenberger, del vuelo 1549 de US Airways, el líder aeronáutico debe:
- Estar preparado y tener la experiencia requerida para la posición. El liderazgo no es solo instinto; es la culminación de años de entrenamiento, aprendizaje y preparación.
- Debe manejar su ego. Aunque es importante para atreverse a hacer lo que hacemos todos los días como aviadores, el ego no debe bloquear información crítica ni la innovación de sus compañeros de equipo.
- Contar con seguridad psicológica y trabajo en equipo, creando un ambiente donde todo el equipo se sienta que pueda compartir puntos cruciales de seguridad operacional.
- Debe ser responsable y ser dueño de sus acciones. Cuando un aviador toma control de una aeronave, usar la frase “mi avión” denotará coraje y responsabilidad para tomar decisiones.
- Debe tomar acción y sacrificarse. El verdadero líder hace las cosas correctas cuando deben hacerse, como cuando el capitán es el último en abandonar la nave.
La distancia de poder
“La distancia de poder es la medida del grado en que una sociedad acepta la distribución desigual del poder.” Geert Hofstede, Universidad de Maastricht, Países Bajos.
Este concepto, aplicado al trabajo en equipo, evalúa las diferencias culturales a la hora de asignar poder dentro de un grupo, y las consecuencias que esto tiene en la comunicación y el trabajo en equipo.
- En otras palabras, esta es la distancia entre jefes y subalternos, o entre personas de diferentes edades, creada por la cultura de una sociedad.
En este sentido, la cultura asiática es generalmente catalogada como la de más distancia de poder, siendo sociedades como la japonesa y la coreana las de mayor distancia. Las sociedades latinoamericanas generalmente se consideran de media distancia, mientras que las europeas y anglosajonas las de menos.
Si hablamos de aviación, esto tuvo un impacto directo en la seguridad operacional de países como Corea del Sur en los años 90 cuando, contando con una de las aerolíneas más modernas y mejor equipadas del mundo, su tasa de accidentes aéreos fue tan alta que EE. UU. les obligó a contratar pilotos extranjeros.
No fue hasta que Korean Air contrató al ex vicepresidente de operaciones de Delta Airlines, David Greenberg, que se determinó que la causa de la mayoría de sus accidentes era la cultura coreana y su estricta jerarquía debido a la distancia de poder.
La medida implementada fue cambiar del idioma coreano al inglés dentro de las cabinas de mando, eliminando los accidentes aéreos de la empresa casi en su totalidad.
- Esto significa que la asignación de rangos o cargos en culturas como la nuestra tienden a causar distancia y dividir los equipos de trabajo, empeorando la comunicación y, con ello, el desempeño de los grupos.
Los profesionales del sector aeronáutico deben trabajar para evitar estas barreras, y los líderes de grupos de trabajo deben enfocarse en crear un ambiente de libertad de expresión, donde la sinergia del equipo sea su principal objetivo de seguridad operacional.