Las aceras de Santo Domingo Este son intransitables
Locales comerciales, mercados improvisados, talleres, huecos por doquier, autos y motores estacionados dificultan el tránsito peatonal en esos espacios del municipio
Santo Domingo Este ha experimentado un gran auge en los últimos años, que se ha traducido en inversión para la modernización de la infraestructura urbana, proyectos a favor del turismo y las actividades comerciales. El municipio ha demostrado aspirar a un crecimiento sostenible y constante en el tiempo.
A pesar de esto, muchos problemas antiguos continúan vigentes. Por ejemplo, las aceras son obstaculizadas por estacionamientos para particulares o negocios, mercados improvisados, talleres de autos y basureros.
Por si esto fuera poco, muchas de las aceras se encuentran en muy mal estado, repletas de huecos, charcos, y rocas, lo que representa un peligro para el transeúnte y dificulta caminar por las mismas, complicando aún más el proceso, si se trata de una persona con discapacidad.
Aceras ocupadas
El artículo 237 de la Ley 63-17 sobre movilidad y tránsito establece específicamente que no se puede estacionar vehículos sobre una acera, dentro de un cruce, en un paso de peatones o cerca de hidrantes, entre otros lugares.
Las sanciones incluyen multas desde uno hasta 10 salarios mínimos, dependiendo de la gravedad de la infracción. A pesar de esto, muchas de las aceras de este municipio funcionan como parqueos tanto de particulares como de establecimientos comerciales.
Locales comerciales informales y talleres
Según los datos del Banco Central de la República Dominicana, la informalidad laboral en el país rondaba el 54.2 % al cierre de 2025.
Estos datos quedan demostrados cuando se da un paseo a través de Santo Domingo Este, ya que las aceras son usadas para instalar negocios informales, como talleres de autos, “tiendas” callejeras y venta de alimentos.
La Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) tiene la responsabilidad de evitar obstrucciones en la vía pública, mientras que a los ayuntamientos les corresponde velar por el uso adecuado de las aceras. La Ley 176-07 faculta a los cabildos para dictar ordenanzas sobre tránsito y estacionamiento.
Esta ley también califica como infracción muy grave el impedir que otra persona utilice un espacio público o deteriorarlo y lo castiga con multas que oscilan entre cinco y 100 salarios mínimos.