La Cuaba gana la batalla: Gobierno descarta instalar planta de residuos tras 164 días de protesta
Comunitarios levantan campamento que tenía 164 días en vigilia
Cuatro años después que la comunidad de La Cuaba rechazara la instalación de una planta de clasificación, revalorización en ese distrito municipal, se logró que el presidente Luis Abinader pusiera fin a una lucha que implicó los últimos 164 días en un campamento.
El anuncio fue realizado durante un acto por el alcalde de Los Alcarrizos y presidente de la Mancomunidad del Gran Santo Domingo, Junior Santos, y el viceministro administrativo de la Presidencia, Alexis Jiménez, quienes acudieron junto a representantes de la empresa promotora Oak House y otras autoridades para comunicar oficialmente la decisión a los residentes.
La medida fue recibida con alegría por los comunitarios, que durante más de cinco meses mantuvieron un campamento permanente y organizaron diversas jornadas de protesta para impedir la instalación del proyecto, al considerar que podía afectar los recursos naturales, el medioambiente y la salud de la población.
Fabio Correa, presidente de la Junta de Desarrollo de La Cuaba y vocero de los residentes, calificó la decisión como un acto de sensatez del mandatario, al entender que escuchó las preocupaciones de la población y tomó en cuenta los posibles efectos negativos de la obra.
“Cuando gana el medioambiente, hemos ganado todos”, expresó Correa al valorar el resultado de las gestiones comunitarias y el entendimiento alcanzado entre las autoridades, la empresa y los representantes locales.
El dirigente destacó que la lucha se caracterizó por la participación masiva de los residentes, quienes respaldaron las convocatorias sin recurrir a la violencia. Según explicó, cuando se llamaba a paro, los sectores comercial, educativo y del transporte se sumaban a la jornada como muestra de rechazo al proyecto.
Correa resaltó, además, que el campamento se sostuvo durante los 164 días sin contar con un presupuesto formal, gracias a las contribuciones voluntarias de comerciantes, familias y ciudadanos que aportaban dinero, alimentos y otros recursos para garantizar la alimentación y permanencia de quienes se mantenían en el lugar.
La solidaridad
“Alguien pasaba y daba 500 pesos, otro podía dejar mil, o llevaba una compra. Así pudimos garantizar desde el café de la mañana hasta la cena de la noche durante 164 días”, relató el presidente de la Junta de Desarrollo.
Para Correa, la movilización constituye una experiencia digna de estudio por el nivel de organización alcanzado por una comunidad rural que logró convertir su reclamo en una causa de alcance nacional.
Recordó que a la protesta se sumaron representantes de otras localidades, organizaciones sociales, defensores de los derechos humanos y personalidades que expresaron su solidaridad con los residentes.
El dirigente estimó que La Cuaba tiene cerca de 30,000 habitantes y sostuvo que, con el respaldo de comunidades vecinas, entre 40,000 y 50,000 personas pudieron identificarse con la lucha contra la instalación de la planta.
Crece tensión en La Cuaba por instalación planta de residuos
La organización continuará
Correa aclaró que el fin de la protesta no implica la desaparición del movimiento comunitario. Explicó que el colectivo No Vertedero continuará articulado con la Junta de Desarrollo de La Cuaba para dar seguimiento a las necesidades de la demarcación y promover iniciativas en favor de sus habitantes.
La Junta de Desarrollo, fundada hace más de 20 años, mantendrá su trabajo comunitario y su compromiso con el bienestar de la población, mientras los residentes permanecerán atentos al cumplimiento de la decisión anunciada por el Gobierno.
Como parte del acuerdo, la empresa Oak House deberá coordinar con las autoridades gubernamentales y municipales la identificación de un lugar alternativo fuera de La Cuaba para desarrollar el proyecto, destinado a contribuir a la gestión y disposición final de los residuos sólidos del Gran Santo Domingo.
Junior Santos valoró positivamente la decisión presidencial y destacó la importancia del diálogo para alcanzar una solución que atendiera las preocupaciones de la comunidad, sin desconocer los derechos adquiridos ni la seguridad jurídica de la empresa.
En el proceso participaron también representantes del Comité Permanente de Defensa de La Cuaba, el pastor Geraldo Pérez, presidente de la Confraternidad de Pastores de la localidad, y Milagro Laureano, presidenta de la Junta de Vecinos Los Aguacates, además de legisladores, regidores y dirigentes sociales.