Demandan del Gobierno “trato digno” a familias que desalojarán de La Ciénaga
La barriada lleva varios meses exigiendo al Gobierno parar la entrega de recursos, que dicen no les alcanza para comprar un solar y construir una casa
Residentes del sector La Ciénaga, en el Distrito Nacional, protestaron anoche con un encendido de velas en demanda de que a las familias que se contempla desalojar en el proyecto Nuevo Domingo Savio se les dé un trato digno, con posibilidades de que puedan adquirir una vivienda.
La barriada lleva varios meses exigiendo al Gobierno parar la entrega de recursos, que dicen no les alcanza para comprar un solar y construir una casa.
El encendido de velas se hizo en la calle La Marina, en el parque La Ballena, del citado sector, en donde cada miércoles se reúnen en la noche para reclamar, de manera pacífica, que se detengan los acuerdos individuales que lleva a cabo la Unidad Ejecutora para la Readecuación de La Barquita y Entornos (URBE) con las familias, a las que se le entrega el dinero para que abandonen los terrenos que ocupan desde hace varias décadas y en los que se construirá el Nuevo Domingo Savio.
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Hacen firmar a la familia bajo el “chantaje”
Reynaldo Brioso, coordinador del Distrito Nacional del Comité de Defensa de los Derechos Barriales (Copadeba), informó que en el sector La Ciénaga se tiene contemplado empezar a destruir las viviendas el 2 de agosto y que, como en Los Guandules, la URBE ha sumido en la incertidumbre a los afectados.
Brioso sostiene que la URBE ha negado todo tipo de información a los comunitarios y no explica cuáles son los términos del desalojo, por lo que trata con las familias a solas, las que se ven obligadas a firmar un acuerdo bajo “intimidación y “el chantaje”, con abogados, policías y militares próximos, que les dicen que son invasores y que no tienen derecho a nada.
“No son una negociación porque al final es un proceso que se da con intimidación, con chantaje”, sostuvo Brioso.
Sostuvo que no se trata simplemente del precio de la vivienda porque saben que muchas de las que ocupan las familia no son costosas.
Brioso explica que al obligar a las familias abandonar lo poco que han poseído por décadas para que empiecen a buscar dónde ubicarse, las lleva a habitar lugares, incluso con peores condiciones a las que tenían.
El coordinador en de Copadeba en el Distrito Nacional dice que en el proceso muchos niños han terminado el año escolar, sus padres han tenido que tomar prestado para concluir o comprar una vivienda, endeudándose en un lugar que no sabe como les va a ir.