Deyna Castellanos, una vida en el foco: 'No es algo que elegí'

Lucía Santiago

Madrid, 29 ene (EFE).- Como cualquier joven de su edad, Deyna Castellanos (Maracay, 1999) ha hecho de Instagram su ventana al mundo. En esa red social sigue a cantantes, como Daddy Yankee o Karol G. A modelos, como Vanesa Lorenzo o Cara Delevingne. Y a futbolistas, como Leo Messi, Cristiano Ronaldo o Neymar Jr.

Se da la particularidad de que la venezolana es también archiconocida. Tiene 1.3 millones de seguidores, lo que la sitúa entre las jugadoras más admiradas del mundo; por encima incluso de iconos de la selección de Estados Unidos, como Kelley O'Hara o Carli Lloyd.

'No es algo que elegí', reflexiona en una entrevista concedida a la Agencia EFE, 'pero no lo puedo cambiar'. 'Estoy tranquila, lo disfruto y vivo el día a día', abunda.

Recién llegada al Atlético de Madrid, la venezolana se ha convertido en apenas veinte días en uno de los rostros más reconocibles del equipo. La piden los medios, los patrocinadores y la afición, mientras ella reclama tiempo para adaptarse a su nueva vida.

Ocurre que ella siempre desafió al reloj. Deyna Castellanos es una estrella adelantada a su edad. Goleadora récord en Mundiales sub-17, en los Campeonatos Sudamericanos de la categoría o en los Juegos Olímpicos de la Juventud. Con 18 años fue finalista a los premios The Best y Puskas de la FIFA.

Ahora, con 20, empieza a cumplir 'un sueño que tenía desde chiquita', 'poder ser profesional y poder jugar en un club grande'. 'Poder representar a mi país en el Atleti es un orgullo muy grande', subraya la nueva futbolista rojiblanca.

'Estoy muy contenta, la verdad, de haber elegido este club', continúa.

El pasado 2 de enero dio por comenzaba su primera experiencia en la elite del fútbol. Confiesa que conserva 'la misma pasión, las mismas ganas de querer brillar y las mismas ganas de querer crecer' de sus comienzos, aunque el escenario ahora es mucho más exigente.

'Acá es un ritmo más rápido, más técnico y más físico', se arranca para enumerar las diferencias con respecto a su etapa universitaria, en Florida (Estados Unidos). 'El frío y el horario', bromea, dificultan asimismo la adaptación de Deyna Castellanos a su nueva vida en Madrid.

En lo deportivo, sin embargo, se propone 'tener minutos, hacer goles y crear buenas relaciones' con sus nuevas compañeras.

'Todos tenemos que demostrar cosas, el club y las jugadoras. Individualmente, todas tenemos que demostrar cosas. Yo quiero demostrar que sí puedo estar al nivel de mis compañeras y aportar al equipo', señala convencida de haber dado el salto a Europa en el momento idóneo.

'He tenido un proceso bastante bueno, que me ha ayudado a crecer. Estar en Florida, estar con la selección y estar ahora acá me va a hacer una jugadora más completa y mucho mejor', sentencia la vinotinto.

EFE

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