ONGs piden el traslado de refugiados de Lesbos por la concentración de plomo
Atenas, 26 ene (EFE).- Veinte organizaciones humanitarias pidieron hoy el traslado de los refugiados del campo de refugiados de Lesbos tras confirmarse la presencia en él de altas concentraciones de plomo, que suponen un peligro para la salud de los empleados y los solicitantes de asilo.
Este campo se construyó rápidamente en respuesta a la crisis provocada por los incendios que destruyeron el campo de Moria, que dejaron a la intemperie a miles de personas, y se hizo donde hasta principios del año pasado había un campo de tiro.
Debido precisamente al antiguo uso del terreno, organizaciones como Human Rights Watch denuncian desde hace meses el riesgo para la salud de las miles de personas acogidas ahí pero, según el Consejo Griego para los Refugiados, ni siquiera al probarse la presencia de plomo el Gobierno contempla su traslado.
Por su parte, el Ministerio de Migración griego asegura en un informe que se han realizado doce pruebas en el campo y que sólo una de ellas -la única realizada en la zona dedicada a administración- muestra concentraciones de plomo por encima del límite saludable.
El Ministerio asegura que se tomarán medidas adicionales en esta zona para proteger la estructura, pero que los niveles de plomo encontrados allí donde se ubican las tiendas de campaña de los refugiados permiten su habitabilidad.
Además, defiende que de las 138 hectáreas de extensión del campo, 'tan sólo 8,5 están en el antiguo campo de tiro de las Fuerzas Armadas griegas'.
Recientemente, Al Jazeera publicó un reportaje donde varios expertos en toxicología explicaban que el peligro del plomo en los campos de tiro se mantiene en el ambiente durante décadas.
Mientras tanto los refugiados siguen encontrando balas entre sus tiendas, aunque las autoridades aseguran que limpiaron la zona con detectores de metales antes de que se instalaran.
Anemia, daño renal, cerebral y en el sistema nervioso son algunos de los efectos que puede provocar la exposición al plomo, especialmente en los niños y las mujeres embarazas, según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, citado por las ONGs.
Por eso exigen su traslado a un lugar seguro y denuncian que el Ministerio de Migración y la Comisión Europea (CE) dieron prioridad al confinamiento de los refugiados a pesar de que conocían los riesgos a los que exponían a los que viven y trabajan allí.
Según las últimas cifras, en este campo hay actualmente 8.630 refugiados, de los cuales un 30 por ciento son niños. EFE