Primer grupo de 300 mercenarios sirios desplegado en Libia regresa a Turquía
Trípoli, 6 oct (EFE).- Un total de 300 mercenarios sirios, trasladados por Turquía para combatir en la guerra civil de Libia, regresaron este martes a territorio turco, paso previo para el retorno a su país, informó hoy el Observatorio sirio de los Derechos Humanos.
Según la fuente, los soldados de fortuna aterrizaron en un aeropuerto militar y su llegada coincidió con la salida de la localidad siria de Afrin de un grupo menor, de entorno a 90 mercenarios, alistados en las milicias pro turcas salafistas de oposición a la dictadura del presidente sirio, Bachar al Asad, al parecer con la intención de reforzar a las fuerzas en la capital libia.
La noticia se conoce apenas 48 horas después de que la ministra libia de Asuntos Exteriores, Najla Al Manqoush, anunciara la salida de la primera partida de mercenarios extranjeros en Libia y asegura que se trataba del 'inicio' de un abandono escalonado.
Según cifras proporcionadas por el propio Observatorio Sirio de los Derechos Humanos, cerca de 20.000 soldados de fortuna sirios han viajado a Libia desde que en diciembre de 2018 Turquía decidiera involucrarse en la guerra civil que libraban las tropas bajo el mando del mariscal Jalifa Hafter, hombre fuerte del este del país, y las fuerzas en torno al Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) sostenido por la ONU en Trípoli.
Además de los miles mercenarios sirios, en Libia combaten también condotieros chadianos, sudaneses y de distintas nacionalidades árabes y compañías privadas de seguridad mIlitar (PSMC) extranjeras, en especial el conocido como 'Wagner Group', aliado de Hafter y propiedad del oligarca ruso Yevgueni Prighozin, amigo íntimo del presidente ruso, Vladimir Putin.
EXIGENCIA PARA LA PAZ
La salida de los mercenarios extranjeros era una de las condiciones del proceso de pacificación y reunificación impulsado por la ONU en 2019, tras el acuerdo de alto el fuego negociado meses antes entreRusia y Turquía, los dos países con más influencia en Libia.
También es una de las exigencias establecidas por las potencias internacionales en la Conferencia de Berlín, convocada para tratar de devolver la estabilidad a un país convertido en un estado fallido, víctima de la guerra y el caos.
En la actualidad el país sigue dividido en dos frentes políticos, pese a los esfuerzos de mediación de la ONU, y es presa de las milicias, los mercenarios y las distintas mafias, que han establecido un sistema de economía corsaria a través del norte de África y el Sahel.
La salida de los mercenarios se negocia en el Comité Militar 5+5, creado tras el alto el fuego y único foro en el que las dos partes rivales negocian de forma directa. EFE
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