Nueva terminal del AILA sigue sin arrancar, pese al “primer picazo” y la promesa de modernización
Abinader asegura que irá a los tribunales si Aerodom no cumple en el plazo acordado
La empresa dice que avanza conforme al cronograma
El reloj avanza para que en 2028 Santo Domingo estrene una nueva terminal en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA), pero, a varios meses de haberse dado el simbólico “primer picazo”, la obra principal aún no arranca y los avances visibles siguen siendo mínimos, una situación que ya ha generado malestar tanto en usuarios como en las propias autoridades gubernamentales.
En agosto de 2025, el presidente Luis Abinader y ejecutivos de Aeropuertos Siglo XXI (Aerodom) encabezaron el acto de inicio del proyecto, que contempla una inversión de 250 millones de dólares. El plan incluye una nueva plataforma de 50,000 metros cuadrados, con capacidad para 13 aeronaves y alrededor de 900 nuevos parqueos.
Sin embargo, en el área destinada a la nueva terminal no se observan estructuras en levantamiento ni trabajos de edificación a gran escala. Las intervenciones más visibles en el lugar se han concentrado, sobre todo, en la ampliación y reorganización de los parqueos, un contraste que ha llamado la atención de usuarios frecuentes del aeropuerto y del propio personal operativo.
Mientras la nueva terminal —presentada como la pieza central del plan de modernización del AILA— sigue sin materializarse.
El AILA fue inaugurado en 1959 y, diez años más tarde, durante la gestión de Joaquín Balaguer, se completó la terminal actual, que en su momento fue considerada una de las más modernas del Caribe. De concretarse los trabajos prometidos, la capital dominicana volvería al mapa de los aeropuertos modernos de la región.
La construcción de la nueva terminal forma parte de la renegociación del contrato de concesión, vigente hasta 2060, entre el Estado dominicano y Aerodom, filial del grupo francés Vinci Airports, por un monto aproximado de 2,155 millones de dólares. Como parte de ese acuerdo, el grupo francés adelantó un pago de 775 millones de dólares, destinados a la ejecución de diversas obras.
El Gobierno y Aerodom dan el primer picazo para una nueva terminal de US$250 millones en el AILA
Abinader advierte irá a los tribunales si Aerodom no cumple plazo de construcción en el AILA
Trabajos e incidentes
En junio pasado, la empresa inició la demolición de estructuras, estudios técnicos y adecuación del terreno. No obstante, el avance visible sigue siendo limitado y, hasta ahora, no hay señales claras de que la obra haya entrado en una fase constructiva propiamente dicha.
Mientras tanto, el aeropuerto continúa operando en su edificación actual, que muestra signos evidentes de desgaste, saturación y falta de parqueos en períodos de alto flujo. Las intervenciones en la terminal existente han implicado cierres temporales de áreas, presencia constante de andamios y reconfiguración de espacios, sin que el resultado se traduzca en una mejora sustancial y sostenida del servicio al pasajero.
En los últimos meses se han registrado incidentes que han afectado la experiencia de los usuarios, incluyendo interrupciones eléctricas, fallas en los sistemas de aire acondicionado y problemas operativos en distintas zonas.
En septiembre de 2025, una falla en el sistema eléctrico dejó a cientos de pasajeros varados por más de nueve horas, con unos 30 vuelos afectados. Por el incidente, la Comisión Aeroportuaria multó con cinco millones de dólares a Aerodom y le ordenó cubrir los costos de los pasajeros y de las aerolíneas.
Paliza instó a acelerar
También en diciembre de 2025, el ministro de Turismo, David Collado, instó públicamente a la empresa a “apretar el paso” en las remodelaciones: “Las Américas debe apretar el paso para ponerse al nivel de la República Dominicana. Es un mensaje que yo doy de manera responsable”.
La empresa respondió señalando que ha invertido más de 30 millones de dólares en trabajos de remodelación. La presión sobre la infraestructura es creciente. En 2025, el sistema aeroportuario dominicano volvió a marcar un récord, con casi 19.6 millones de pasajeros movilizados por vía aérea, sumando entradas y salidas por todos los aeropuertos del país. De ese total, alrededor de 11.6 millones correspondieron a visitantes extranjeros y dominicanos no residentes que ingresaron al país, lo que confirma la fuerte dependencia del turismo y del transporte aéreo en la dinámica económica nacional.
Dentro de ese flujo, el Aeropuerto Internacional de Punta Cana concentró más de la mitad del tránsito, mientras que el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) manejó algo más de cinco millones de pasajeros en el año, manteniéndose como la segunda terminal más importante del país y como la principal puerta de entrada aérea a Santo Domingo.
Sin embargo, por ahora, la obra llamada a ser la solución estructural a las limitaciones del AILA sigue en fase preliminar. El terreno fue intervenido, pero no hay señales visibles de edificación en marcha, mientras el aeropuerto continúa operando bajo presión y con una infraestructura que acusa el paso del tiempo.
La situación plantea interrogantes sobre el calendario real de ejecución del proyecto y sobre las prioridades en la asignación de las inversiones comprometidas en el contrato de concesión.
Hasta el momento, ni Aerodom ni las autoridades han ofrecido una actualización detallada sobre el inicio visible de las obras mayores en la nueva terminal.
El presidente Luis Abinader aseguró ayer que si Vinci Airports, empresa matriz de Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (Aerodom), no procede en el AILA conforme a lo acordado, no tendría otra alternativa que demandar en los tribunales.
El mandatario expresó su preocupación por el atraso en la obra durante un encuentro con comunicadores y líderes de opinión realizado en el Palacio Nacional.
La convocatoria fue para hablar del monorriel de Santo Domingo, pero en ese contexto, el gobernante expresó su descontento con los atrasos en el proyecto.
Aerodom: obra sigue normal
Luis José López, vocero de Aeropuertos Siglos XXI, señala que la nueva terminal avanza conforme al cronograma y en cumplimiento del contrato de concesión. “Este proyecto de gran envergadura, conforme a las prácticas internacionales estándar, contempla fases preparatorias y técnicas esenciales. Si bien estas etapas no siempre son visibles en el sitio, son fundamentales para garantizar una construcción eficiente y sin interrupciones”, indica.
Reitera el diálogo con las autoridades y dice que entregará la obra en el plazo establecido. No se han recibido quejas recientes relacionadas con los parqueos y sobre la multa de los cinco millones, indicó que el tema se encuentra en conversación con la Comisión Aeroportuaria.