Oscar López Reyes: “Los creadores de contenido también requieren alfabetización mediática"
La escuela de comunicación O&M se destaca por su enfoque en la ética y la responsabilidad social, preparando a los estudiantes para enfrentar los desafíos del ecosistema digital y la comunicación actual
La Escuela de Comunicación de la Universidad Dominicana O&M posee un pénsum, con más de 50 asignaturas que se efectúan en un programa sabatino, y que representa ahorro de tiempo y recursos financieros, en especial para los estudiantes que trabajan y residen en pueblos del interior del país.
Para el periodista Oscar López Reyes, director de la carrera, resulta clave que desde que inicien, los alumnos encuentren campo de acción en las aulas y en los laboratorios.
Por ello, incluyen en su programa clases de periodismo, relaciones públicas, publicidad, comunicación especializada, historia, economía, sociología, ciencias políticas y otras áreas. Además, de acuerdo a López, se otorga primacía al análisis y a la crítica, para una comunicación que contribuya al desarrollo.
Calidad educativa
—¿La falta de formación académica incide en la calidad del contenido mediático?
Claro. El reenfoque comunicativo-textual de la Escuela de Comunicación Social de la O&M, en función de la Visión 4.0 y Digital, se centra en la formación humanística y ética, con matización en la responsabilidad social, como el fomento de la democracia y el respeto a los derechos humanos.
Son numerosas las asignaturas impartidas para ampliar los conocimientos y moldear la formación de los valores éticos y morales de los alumnos, a fin de superar las falencias provenientes del hogar, el medio ambiente y la escuela. Ellos estudian y desarrollan el saber y el hacer, fundamentados en el Código de Ética del Periodista Dominicano y otros textos. También se analizan casos históricos, nacionales e internacionales.
—¿Los “influencers” o creadores de contenido deben ser sujetos a algún tipo de regulación similar a la de los periodistas?
A los influencers habrá que regularlos a nivel estatal nacional e internacional, mediante leyes y a través de institutos similares a la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos. Además, que las empresas anunciantes y agencias suscriban contratos contractuales para la inserción de publicidad, la cual deberá especificarse para que no sea confundida con una noticia.
Un segmento de esos influencers difunde contenidos educativos y saludables, y promueve causas sociales, pero otra divulga mensajes dañinos, difamatorios, desinformativos y engañosos. Por ahora, en República Dominicana tenemos a mano la Ley de Expresión y Difusión del Pensamiento, a la cual debemos acudir para exigir reparaciones a daños.
Los influencers también requieren alfabetización mediática.
—¿Dónde trazar la línea entre libertad de expresión y responsabilidad informativa?
El ejercicio de la comunicación se remite a dos componentes esenciales: el ético y el jurídico. En ese lineamiento, se impone el respeto al código de conducta profesional y al conjunto de leyes en materia de comunicación que en nuestro país son cerca de 20, comenzando con la Constitución.
En el ecosistema digital, la responsabilidad implica una rigurosa verificación de la información y prestar más atención a la comprobación de la veracidad y a la objetividad, más que al inmediatismo y a la viralidad.
—¿Cuál es hoy el enfoque distintivo de su programa de Comunicación Social?
Potencializar el pensamiento crítico y la calidad periodística para humanizar las palabras, proporcionando una educación superior basada en los parámetros y avances de la tecnología, y recuperando los valores.
Además, buscamos desarrollar habilidades para la interrelación en las esferas personales y profesionales, y dotar a los alumnos de los conocimientos teóricos y técnicos para la empleabilidad y el mejor desempeño laboral.
Matizamos en adiestrar en la práctica de redacción para la prensa escrita, la radio y los medios audiovisuales y digitales.
Futuros profesionales
—¿Cuáles son las principales debilidades de los estudiantes que ingresan a la carrera?
Deficiente formación en la educación pre-universitaria, escasa disposición para la lectura y referencia por las clases audiovisuales, para escapar de los libros.
Nos esforzamos para proporcionar los saberes histórico-culturales y científicos necesarios, con el objetivo de que posean el privilegio de informar, educar adecuadamente y sensibilizar a la opinión pública.
Igualmente, laboramos para potencializar el pensamiento estratégico para diseñar campañas de comunicación y educación, aprovechando las innovaciones tecnológicas para ponerlas al servicio de la comunidad.
—¿Se fomenta la investigación en comunicación dentro de la O&M?
Superiorizamos la investigación cualitativa y cuantitativa, como los nuevos lenguajes en perspectiva de la narrativa transmedia, la gestión de la imagen corporativa, los procesos de mediación en los nuevos movimientos sociales, los estudios de audiencias, los análisis mediáticos basados en las teorías de los mensajes y el impacto de las redes sociales y las innovaciones tecnológicas.
—¿Consideran la creación de especializaciones en áreas emergentes de la comunicación?
Tenemos un doctorado en Inteligencia Artificial Aplicada a la Productividad Empresarial y una maestría en Tecnología educativa y gestión de Medios para el Aprendizaje, que incluye medios innovadores en la gestión del conocimiento, la computadora, los multimedios e hipermedia; educación, tecnología y conocimiento en la era de la información; configuración de plataformas y e-learning, y metodología de la investigación.
López indica que la Escuela que dirige es la primera unidad académica dominicana en comunicación que estableció de manera oficial la pasantía periodística, con cuyo mecanismo graduó —desde 1990— a casi dos mil profesionales.
—¿Qué perfil de docente integra la Escuela de Comunicación?
La Escuela de Comunicación Social de la O&M, creada en 1986 por iniciativa de su fundador y rector, doctor José Rafael Abinader Wassaf, tiene como norma contratar a profesores con sólida formación académica y con más de diez años de ejercicio profesional.
Entre sus fundadores están Rafael Núñez Grassals, Eleanor Grimaldi, Oscar López Reyes, Harlem Gómez, Abel Fernández Mejía, Francisco Pancorbo, Ana María Camacho, Nora Nivar, Wilson Gómez Ramírez, Héctor Tineo, Reyna Patricia Carrasco, Leonel Fernández, Pascal Peña y Huchi Lora.
Para impartir docencia, se exige contar con una maestría en cualquier área del saber.
—¿Existe una revisión periódica del currículo?
El currículo se actualiza cada determinado tiempo y los programas de asignaturas permanentemente. Además, se recogen sugerencias de periodistas y directores de medios, así como los estudios y recomendaciones de la Federación Latinoamericana de Facultades de Comunicación Social, la Confederación Interamericana de Relaciones Públicas y otras organizaciones.