“Revisar el teléfono no es amor”: señales de violencia que los medios deben explicar

Entre los mensajes que considera necesario difundir figura el reconocimiento de que las mujeres no son propiedad de sus parejas

Alrededor de 30 mujeres han sido víctimas de feminicidios en los primeros meses del 2026. (Fuente externa)

Las noticias sobre feminicidios se han vuelto recurrentes en República Dominicana. Solo durante el mes de mayo se registraron más de seis casos y, al cierre del último fin de semana del mes, otras cuatro mujeres murieron en hechos violentos ocurridos en La Romana, Puerto Plata, La Altagracia y el Distrito Nacional.

Para el sociólogo Cándido Mercedes, los medios juegan un papel “estelar” en la construcción de comportamientos sociales y deberían asumir una función más activa en la prevención de la violencia de género, enfocándose en educar a la población sobre la convivencia, la inteligencia emocional y la resolución de conflictos.

Mercedes consideró que actualmente la cobertura de un hecho de este tipo suele centrarse en la descripción del crimen y sus detalles más impactantes, dejando de lado la oportunidad de orientar a la ciudadanía sobre cómo identificar conductas violentas y gestionar conflictos o rupturas de pareja sin recurrir a la agresión.

“Los medios nada más están visibilizando esa violencia intrafamiliar. Esa información es válida, pero la ponen en la primera página. Aquí la ponemos hasta la forma como el hombre la mató”, expresó.

Entre los mensajes que considera necesario difundir figura el reconocimiento de que las mujeres no son propiedad de sus parejas.

Tu mujer no es tu propiedad, tu mujer es tu pareja”, sostuvo.

El sociólogo señaló que los medios deben promover con mayor frecuencia mensajes relacionados con la empatía, la tolerancia, el respeto a las diferencias y el desarrollo de "habilidades blandas", que, según explicó, permiten gestionar frustraciones, desacuerdos y rupturas sin recurrir a la violencia.

“Tenemos que educar a la gente en lo que se llama las habilidades blandas. No las habilidades técnicas nada más. Las habilidades técnicas son necesarias, inexcusables. Pero lo que lleva a la sana armonía, la convivencia, son las habilidades blandas”, expresó.

Para Mercedes, aseguró que una de las principales debilidades de la sociedad es la falta de educación para comprender y aceptar la diversidad de pensamientos, intereses y decisiones de otras personas. “No nos han educado para entender la diferencia y en la diferencia es que está la riqueza”, afirmó.

Como ejemplo, explicó que muchos conflictos surgen cuando las personas se enfocan en imponer su voluntad en lugar de buscar soluciones que beneficien a ambas partes.

“Por ejemplo, quiero ir al cine, pero el otro quiere ir a la playa. Entonces al final ni vamos al cine ni vamos a la playa, porque los dos nos enfocamos en quién tiene razón. Y hoy en día, en la nueva visión de la negociación de los conflictos, el problema no es quién tiene la razón. El problema es que tú te sientas bien y yo me sienta bien. Vamos a buscar un punto en común en el que tú te sientas bien y yo también”, sostuvo.

A su juicio, la empatía constituye una de las herramientas más importantes para prevenir la violencia, debido a que permite comprender las decisiones y emociones de otras personas, incluso cuando implican el final de una relación.

“Mi esposa me dijo que no me quería, me pongo en el lugar de ella; a ella se le acabó el amor y eso se puede entender”, ejemplificó.

También destacó la resiliencia como una capacidad fundamental para afrontar adversidades y diferencias sin recurrir a la agresión.

“Siempre vas a tener diferencias donde quiera que tú estés: en tu trabajo, con tu mamá, con tus hermanos. Donde quiera que hay seres humanos va a haber diferencias”, indicó.

Una cultura patriarcal detrás de la violencia

Sobre las causas de los feminicidios, Mercedes indicó que el problema tiene su raíz en una cultura “visceralmente patriarcal”, donde persiste la creencia de que el hombre tiene derecho a controlar la vida de la mujer mediante el miedo, la intimidación y la posesión.

Para el sociólogo, además de informar sobre cada tragedia, los medios deberían mostrar con mayor frecuencia las consecuencias humanas que dejan los feminicidios, incluyendo el impacto en los hijos, las familias, las comunidades y el entorno social de las víctimas.

Informar para prevenir

La psicóloga clínica Angelina Sosa, directora del Instituto de Salud Mental en Telepsicología, señaló que los medios de comunicación pueden convertirse en una importante herramienta de prevención si asumen una labor informativa orientada a educar, orientar y proteger.

“En la noticia se debe promover también en dónde buscar ayuda, cómo la persona puede tener protección, cómo puede identificar las señales y cómo puede ayudar a otros”, afirmó.

Al igual que Mercedes, consideró como importante que las noticias reflejen las consecuencias que dejan estos crímenes, no solo para las víctimas directas, sino también para sus hijos, familiares y comunidades, contribuyendo a “desmotivar conductas violentas en personas con potencial de ejercerlas”.

Una visión similar comparte la psicóloga clínica Carmen Esther Veloz, quien entiende que cada noticia sobre feminicidios debe aprovecharse para educar a la población sobre las señales de alerta que suelen aparecer mucho antes de que ocurra una tragedia.

“Los feminicidios no ocurren de forma repentina, son el resultado de una escalada de violencia que comenzó mucho antes”, afirmó.

La especialista explicó que antes de un feminicidio, suelen presentarse señales de alerta como los celos excesivos, la revisión constante del teléfono, el control sobre las amistades, el aislamiento de familiares y amigos, las amenazas y distintas formas de manipulación emocional, conductas que con frecuencia pasan desapercibidas o son normalizadas.

Veloz indicó que los medios deberían promover contenidos enfocados en explicar las manifestaciones iniciales de la violencia de género, especialmente aquellas que suelen romantizarse dentro de las relaciones de pareja.

“Cuando te revisa el teléfono no es que te ama, no es una señal de que está loco por ti, revisar el teléfono es un tipo de violencia. Son cosas que se romantizan culturalmente hablando, pero que son señales de alerta. Si la población pudiera identificarlas con tiempo, tendríamos una reducción significativa de este tipo de noticias”, afirmó.

Ante esto, manifestó que los medios de comunicación también deben difundir historias de mujeres que lograron salir de relaciones violentas y acceder a mecanismos de protección, de modo que otras víctimas conozcan los recursos disponibles y se animen a buscar ayuda.

Veloz también llamó a evitar expresiones como “crimen pasional”, “arranque de celos” o “drama de pareja”, al considerar que minimizan la gravedad de los feminicidios.

“Hay que comenzar a llamarlo por lo que es: una violencia basada en dinámicas de control, posesión y desigualdad. El lenguaje crea realidad y puede transformar el pensamiento colectivo”, sostuvo.

Para Veloz, la prevención de los feminicidios requiere una responsabilidad compartida entre "familias, escuelas, profesionales de la salud mental, autoridades, medios de comunicación y la sociedad en general".

Es periodista en Diario Libre.