¿Por qué en República Dominicana solo hay una unidad para pacientes adultos quemados?

El paciente quemado requiere quirófanos especiales, duchas e injertos de piel, apósitos sumamente costosos

El paciente quemado necesita un cuidado multidisciplinario, en un espacio aislado que evite infecciones. (Fuente externa)

Quirófanos especiales, áreas de aislamiento y apósitos muy caros para hacer los injertos de piel son algunas de las características básicas que debe tener una unidad de quemados para brindar un servicio óptimo, cualidades que, a su vez, encarecen los costos de su mantenimiento.

En República Dominicana solo existe una unidad para atender a los pacientes adultos con graves quemaduras: la Pearl F. Ort, ubicada dentro de la Ciudad Sanitaria Luis E. Aybar en el Distrito Nacional.

Durante el año 2025, según indica el Servicio Nacional de Salud (SNS), en su área de Emergencias se atendió un total de 1,595 pacientes, de los cuales 255 requirieron ingreso hospitalario.

El pasado miércoles, se dio a conocer la información de que Ángela Yaniris Marcelino, de 52 años, resultó con quemaduras de segundo y tercer grado en un 40 % de su cuerpo tras la explosión de un cilindro de gas en su vivienda, en el municipio de San José de las Matas.

  • Luego de recibir los primeros auxilios en Santiago, Marcelino debió ser traslada a Santo Domingo, ya que solo en esta demarcación podía recibir las atenciones debidas.

En respuesta a esta situación, José Luis Bautista, director del Hospital José María Cabral y Báez, dijo que se realizan gestiones para la construcción de una unidad de quemados en el centro ubicado en Santiago, la cual estaría destinada a cubrir la demanda de toda la región del Cibao.

Esto permitiría reducir los traslados a Santo Domingo, acortar los tiempos de respuesta y aumentar las probabilidades de supervivencia en casos críticos.

“Se necesita crear, debe de haber una unidad, por lo menos, en los hospitales más importantes, como el Cabral y Báez, que son hospitales regionales. Deben de tener una unidad con este tipo de servicio, porque no es necesario llevarlos a Santo Domingo si tuviésemos la unidad aquí preparada”, dijo.

“Cuando se trata de una quemadura de más de un 70 %, necesita de una unidad especializada para quemados, es decir, con aislamiento de todo, con un servicio aparte, donde el personal que está ahí no se mezcla con el servicio de otra área. Es una unidad aparte, se tienen hasta quirófanos especiales, un tipo de ducha para bañar al paciente, los apósitos (gasa, algodón, compresa, venda, vendaje) que se tienen, el cuidado de esa cura, pues es una cura muy especializada, no se debe mezclar en un quirófano donde hacemos todos los tipos de procedimientos, si no es un quirófano simplemente para esos pacientes, eso es lo que pasa”, explicó Bautista.

El doctor entiende que cuando se construyó el hospital en 1978, no se ideó con el concepto de tener una unidad para quemados, pero ya es necesaria en estos tiempos.

“Las inversiones que hay que hacer y el mantenimiento, los injertos de piel, es una unidad bien compleja para poder dar el servicio que requieren los pacientes, pero sí debe desarrollarse”, insistió.

Bautista afirmó que “ya es un plan que se ha estado desarrollando”, aunque admitió que no tiene fecha concreta de entrega. “Ahí debe intervenir el SNS y el Gobierno central”, añadió.

Primeras horas son vitales

“Provincias con alta densidad poblacional, como Santiago, requieren centros y servicios especializados, incluyendo una unidad de quemados para adultos, debido a la frecuente incidencia de casos que se reportan”.

Así opina la doctora Dalia Granados, especialista en atención a pacientes con quemaduras y presidenta de la Fundación Pro Vida Paciente Quemado.

La especialista enfatizó que las primeras horas tras una quemadura son determinantes

“No solo las primeras 24 horas, incluso las primeras ocho horas son vitales. Desde el momento en que ocurre la lesión, se debe iniciar la hidratación y el manejo adecuado”, indicó.

“Todo el tiempo que se pierde desde la hora cero de la quemadura va en detrimento del paciente, aumenta el riesgo de mortalidad y de complicaciones”, sostuvo la anestesióloga.

Granados consideró que la falta de más unidades de quemados en el país responde, en parte, a un desconocimiento general sobre la complejidad y el costo del manejo de estos pacientes. 

“Es un paciente de alto costo, pero también hay un desconocimiento de la importancia de su atención oportuna. Ese tiempo que se pierde no se recupera”, afirmó.

Asimismo, advirtió que la carencia de personal capacitado en emergencias para el manejo inicial también agrava el pronóstico, ya que una atención inadecuada puede profundizar las lesiones.

En cuanto a la atención pediátrica, la especialista señaló que, la unidad dentro del Hospital Robert Reid Cabral no reúne completamente las condiciones de un espacio especializado para quemados con enfoque multidisciplinario.

Finalmente, Granados hizo un llamado a las autoridades a fortalecer las políticas públicas en esta área, destacando la necesidad de impulsar la prevención

Informó que han solicitado declarar el 26 de octubre como Día de la Prevención de las Quemaduras, en consonancia con iniciativas de la Federación Latinoamericana de Quemaduras.

“La mejor forma de tratar las quemaduras es prevenirlas. Es fundamental educar a la población, sobre todo en las zonas más vulnerables”, concluyó.

Una sola en Texas

En pasadas entrevistas, Eddy Bruno, director de la Unidad de Quemados Pearl F. Ort, en la Cuidad Sanitaria Luis E. Aybar, reconoció que, aunque lo importante es tomar medidas preventivas que eviten las quemaduras, el país podría contar con otras unidades adicionales.

“No hacen falta muchas unidades, quizás una en el Cibao y otra en el Este”, sostuvo.

Bruno mencionó el ejemplo de Texas, en Estados Unidos, un estado enorme donde solo existe una unidad de atención a adultos quemados.

  • Cabe destacar que en Santiago ya está la Unidad Thelma Rosario, en el Hospital Arturo Grullón, para el tratamiento de niños quemados.

Periodista, graduada de la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD) con honor Summa Cum Laude. Posee un máster en Comunicología Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid. Amante de los viajes, la moda y la música en vivo.