Wilton Guerrero Jr.: “Quiero ser mejor que mi tío Vladimir"

Firmó por dos millones de dólares con Pittsburgh

Corre las 60 yardas en 6.2 segundos

Mientras en todo el país el día de ayer llovían los millones de dólares en las 30 academias de Grandes Ligas con motivo del primer día del período de firmas internacionales para 2026, un jovencito en la localidad de El Toro (Guerra), se sonreía al contar sus sueños, más altos y distantes que un jonrón de su tío, o su primo, de nombre Vladimir.

“Siendo un Guerrero, me siento bien. Pero yo no soy uno más. Yo quiero ser mejor que mi tío (Vladimir), y llegar al Salón de la Fama”, dijo a Diario Libre, Wilton Guerrero Jr., el nuevo pelotero profesional de la legendaria familia beisbolera de Don Gregorio.

Un bono de 1.9 millones de dólares (más 50 mil dólares como beca de estudios) es apenas un detalle que no describe en su totalidad la motivación y el enfoque de un prospecto que tanto en la ofensiva como en la defensa posé un talento élite.

Su estampa en el campocorto es la de una futura superestrella. Por sus venas corre el ADN de los Guerrero, lo cual demuestra en su mecánica para conectar la pelota, cómo se mueve en el plato, su carga sobre los pitcheos y la manera cómo mueve el bate, no importa hacia donde le lancen.

“Será por encima del promedio. Confiamos en su makeup (enfoque), y su nivel de atleticismo que lo muestra al correr las 60 yardas en 6.2 segundos”, señala Jesús Lantigua, asistente del director de operaciones en Latinoamérica de los Piratas.

Guerrero Jr. es considerado un “corredor 80”, la máxima puntuación con la que se mide la velocidad de los prospectos que saltan al profesionalismo, la cual se traduce en cubrir un gran rango de espacio defensivo, y también en generar explosividad en el corrido de las bases.

Influencia paterna

Wilton Jr., es el mayor de los hijos de Wilton Guerrero, entrenador de béisbol y pelotero durante ocho años en la MLB.

Cuando tenía apenas un año y tres meses, su abuela materna le regaló un bate plástico con una pequeña pelota. Wilton Jr. bateaba los lanzamientos que le hacían, se tomaba un biberón de leche, dormía por unas horas, y al levantarse pedía más pitcheos para seguir bateando.

Su padre lo empezó a entrenar desde temprano, y ya entre los 13 y los 16 años el fallar un pitcheo que se suponía debía batear, era penalizado con un lanzamiento pegado al cuerpo. La rectitud y la disciplina del progenitor fueron claves en el desarrollo del jugador.

“Es bien difícil ser padre y entrenador. Porque a veces uno actúa como papá y a veces como entrenador. Mezclar los roles, es complicado, pero Dios nos ha bendecido”, indicó Wilton padre, que también preparará a sus hijos Gabriel (15 años) y Joel (9) y antes fue el encargado de formar a su sobrino Vladdy Jr.

La buena influencia de Wilton padre, quien profesa el evangelio como doctrina de vida, es una de las tantas razones por la que Pittsburgh está tranquilo de que la joven promesa estuvo en buenas manos.

Parientes destacados

Tener a un tío que bateó de por vida .318, pegó 449 jonrones, empujó 1,496 y fue llevado a Cooperstown es motivo de orgullo. Pero además tener a un primo que firmó por 500 millones de dólares, recibió el MVP de la Serie Divisional de la Liga Americana, y estuvo a un paso de ganar la Serie Mundial, es una llama de inspiración. 

Wilton Guerrero Jr. está en permanente comunicación con Vladmir Guerrero Jr., no se pierde un partido de los Blue Jays, y lloró al ver cómo su primo casi se proclama campeón mundial.

  • “Mi tío me dice que haga mis números, que ya él hizo lo que le tocaba. Vladdy me da consejos. Me dice que afinque mejor el pie izquierdo para mejorar mi swing. Y si no fuera por mi papá, yo no estaría aquí. Su rectitud ha sido lo principal para mi éxito”, dijo Wilton Guerrero Jr.

Licenciado en Comunicación Social, egresado de la Universidad Católica Santo Domingo. Es periodista especializado en deportes desde 1999.