Más que “chercha”: el valor de los Juegos Juan Pablo Duarte

En más de tres décadas han servido para conectar a la diáspora e identificar talentos

Más que una competencia deportiva, el evento es un punto de encuentro que sirve para conectar a las autoridades con la diáspora. (Cedido por Miderec)

Una semana después de concluidos los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe en Santo Domingo, el Ministerio de Deportes inauguró en Nueva York la edición 2026 de los Juegos Juan Pablo Duarte, el más reciente nombre de una competencia que comenzó hace más de tres décadas y cuyo retorno está a la vista de todos por más que ha mutado. 

Esa actividad puede ser vista como una “chercha” recreativa donde hasta competencia de dominó y billar ha tenido, pero lo cierto es que ha servido de punto de encuentro y de identificación de talentos que han aportado mucho al deporte dominicano.

La idea corría desde principios de 1990, pero el periodista Mario de Jesús fue quien lo puso a rodar como Juegos de la Mancomunidad, en 1995. Esa primera cita fue en el parque Juan Pablo Duarte de Allapattah, entonces centro de la comunidad dominicana en Miami, con deportes como baloncesto, béisbol pequeñas ligas, softbol, judo, boxeo, etc. 

Al año siguiente, De Jesús presentó el proyecto a Felipe “Jay” Payano, a sazón subsecretario de Deportes, quien lo abrazó, gestionó todo el apoyo y se involucró en cuerpo y alma. A su vuelta al Gobierno en 2004 lo elevó a otra dimensión.

El siguiente paso

Payano lo llevó a Nueva York, Nueva Jersey, Providence, Boston, Florida, Puerto Rico y hasta España. Incluso, César Cedeño (2000-2004) lo mantuvo y cada ministro que ha pasado por Miderec ha entendido su importancia en la integración de la comunidad dominicana en el exterior, tan clave no solo con las remesas, sino en otros renglones.

Desde Osvaldo Virgil hasta Karl-Anthony Towns, incluyendo a Félix Sánchez y Alex Rodríguez, es imposible escribir la bibliografía del deporte dominicano sin la diáspora, por más de 70 años.

  • Esa dirigencia que los miles de kilómetros de su tierra no lo separan ha jugado un rol clave para ello. Por solo citar tres de ese gran puñado; Pedro Pablo Pérez, Eduardo Gómez y Hugo Cabrera (EPD). 

Solo en SD 2026, los hijos de ese éxodo aportaron medallistas tan diversos como Chris Foca (oro en lucha), Gabriel Moronta (oro en atletismo), Jianna Amore (plata y bronce en natación) y Esmeralda Damiano (oro en judo). 

Leila y Carmela Núñez, integrantes del equipo de básquet que ganó bronce, son hijas del exjugador Rigoberto Núñez. El sábado, en la escuela George Washington llegaron 2,000 atletas de Brooklyn, Bronx, Manhattan, Queens, Nueva Jersey y Connecticut a la cita en la que compiten en 22 disciplinas, hasta el 23 próximo. Una apuesta acertada. 

Licenciado en Comunicación Social, egresado de la Universidad Dominicana O&M. Ejerce como periodista especializado en deportes desde el 2001. Es editor de Deportes de Diario Libre.