Los drones no autorizados, la mayor preocupación de seguridad del Mundial 2026

Las violaciones de las zonas restringidas suponen penas de prisión federal, multas de hasta 100,000 dólares y la confiscación del dron

Vista general del estadio de Seattle en Seattle, estado de Washington, EE. UU., 4 de junio de 2026 (publicado el 6 de junio de 2026). (EFE)

El peor escenario contemplado por las autoridades estadounidenses en el Mundial 2026 tiene como protagonista a uno o varios drones. Para evitarlo, han diseñado una estrategia multimillonaria destinada a neutralizar y derribar cualquier aparato no autorizado que sobrevuele estadios o 'fan zones' del torneo futbolístico que arranca este jueves.

El campeonato, que en suelo estadounidense arranca este viernes y que ha sido clasificado como un evento de seguridad nacional, supone una prueba importante para establecer si el Gobierno es capaz de proteger los estadios abarrotados, con la amenaza de los drones encabezando la lista de preocupaciones con vistas a esta Copa del Mundo.

"Uno de las mayores temores es que alguien intente volar un dron con explosivos hacia uno de los eventos del Mundial", dice a EFE Jeff Flohr, del Departamento del Alguacil del condado de King, una de las agencias encargadas de velar por la seguridad de Seattle (Washington), que albergará seis partidos.

Estados Unidos ha invertido unos 365 millones de dólares en sistemas destinados a crear un escudo tecnológico que permita detectar amenazas planteadas por las aeronaves, que han probado su efectividad de ataque en guerras como la de Ucrania e Irán.

Cerca de 12 millones de dólares de las subvenciones federales han sido destinados a la seguridad del Mundial en Seattle, la mayor parte enfocada en vigilar las 'zonas de prohibición' de drones establecidas por la Administración Federal de Aviación (FAA), que ha delineado estas áreas alrededor de todos los estadios y eventos para aficionados en el país.

La estrategia se ha concentrado en poder detectar, ver y controlar estos drones no autorizados, según explica Flohr. Los operativos de vigilancia en los cielos se extenderán a aeropuertos y centros de transportes, añade.

En ese sentido, Patrick Grandy, subdirector de la oficina del FBI en Los Ángeles, dijo que las autoridades están listas “para derribar” cualquier vehículo que viole las zonas de prohibición de vuelo.

Las violaciones de las zonas restringidas suponen penas de prisión federal, multas de hasta 100,000 dólares y la confiscación del dron.

Los caza drones

Canadá, Estados Unidos y México son los tres países coanfitriones del mayor Mundial de la historia, que cuenta con 48 países participantes y 104 partidos. Ante la magnitud, han apostado por tecnologías como 'Cyber-over-RF' de la compañía Sentrycs, que ofrece una solución antidrones de 'neutralización suave' ('soft kill', en inglés).

Eric Brock, director ejecutivo de Ondas Holdings, dueña de Sentrycs, explicó a EFE que esta tecnología puede tomar el control o detener un dron no autorizado de forma segura sin causar perturbaciones generalizadas.

“Esto es especialmente importante en entornos urbanos densos, donde las agencias de seguridad pública no pueden permitirse interferir con redes celulares, señales GPS, comunicaciones de emergencia, aeropuertos u otros sistemas críticos”, ahonda el ejecutivo.

En este sentido, Flohr dice que la Policía suele preferir este enfoque no disruptivo, ya que les permite hacer frente a la amenaza manteniendo al mismo tiempo el funcionamiento normal y seguro del entorno.

Y es que las preocupaciones por los drones no autorizados no vienen sólo de actores malintencionados; incluso los operadores descuidados o que desconocen las normas pueden crear situaciones peligrosas, lo que ha obligado a ampliar la vigilancia.

Aún rezagados para el gran desafío

Tanto Flohr como Brock califican como “un gran desafío” proteger el Mundial, pero ambos creen que los países anfitriones se han preparado para enfrentar una posible situación de peligro.

No obstante, el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, reconoció el miércoles pasado ante el Congreso que la cartera todavía está tratando de ponerse al día en cuanto a la lucha contra los drones.

"Hemos invertido una enorme cantidad de recursos y dinero para tener una capacidad ofensiva frente a los drones, pero en lo que respecta a las medidas de defensa contra ellos, todos estamos un poco rezagados", admitió Mullin, que citó operativos como el del Gran Premio de Fórmula 1 de Miami de mayo, donde fueron interceptados ocho drones, o las 12 aeronaves no tripuladas que tuvieron que ser deshabilitadas en el Masters de golf de Georgia en abril.

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