Trabajadores de Codevi realizan paro de labores en la frontera

El paro convocado por al menos 16 sindicatos busca presionar por un aumento del salario mínimo

Manifestación de trabajadores haitianos. (Fuente externa)

El silencio sustituyó este lunes el bullicio habitual del parque industrial Codevi. Más de 16 mil trabajadores no acudieron a sus puestos, en lo que se ha convertido en una de las paralizaciones laborales más significativas de los últimos años en la zona fronteriza.

La manifestación convocada por al menos 16 sindicatos, busca presionar por un aumento del salario mínimo. Sin embargo, la situación ha desatado un conflicto que va más allá de las puertas de la empresa, apuntando directamente al Gobierno haitiano y al mecanismo oficial de fijación salarial.

Según los trabajadores  haitianos acudieron a trabajar a tempranas hora y fueron impedidos por los gremios sindicalistas datos oficiales advierten que la protesta “carece de fundamento legal”, al recordar que el salario mínimo no es competencia de la empresa, sino de la comisión tripartita, integrada por el Estado, el sector privado y los representantes sindicales, tal como ocurre en la República Dominicana.

A pesar de la paralización, la empresa asegura haber implementado mejoras económicas a través de incentivos, bonos y premios, como parte de acuerdos internos con los trabajadores. No obstante, el malestar persiste y ha escalado a un nivel que mantiene en vilo la operatividad del parque industrial.

“Nos están utilizando como punto de presión en un conflicto que corresponde al Gobierno”, señalan fuentes vinculadas a la administración, al tiempo que expresan preocupación por el impacto que esta crisis podría tener en la estabilidad de miles de empleos.

Impacto y riesgos para el parque industrial

El escenario revive recuerdos inquietantes de lo ocurrido en Haití, donde parques industriales como SONAPI y Caracol fueron prácticamente desmantelados en medio de conflictos y crisis estructurales. Hoy, esas infraestructuras operan muy por debajo de su capacidad o han quedado reducidas a sombras de lo que fueron.

La inquietud crece entre empresarios y trabajadores, ante el temor de que Codevi —uno de los principales motores económicos de la frontera— pueda enfrentar un destino similar.

Mientras tanto, miles de familias quedan en incertidumbre, dependiendo de un desenlace que parece cada vez más distante. El conflicto continúa abierto, y con él, la tensión en una zona donde el empleo representa mucho más que un ingreso: es la línea que separa la estabilidad de la desesperanza.