Pagar para una cita, el reto para muchos migrantes que aspiran a regularizarse en España
La solicitud de citas es un procedimiento gratuito y la alta demanda hace "casi imposible" obtener un turno, lo que ha dado lugar a supuestos gestores y estafadores que cobran entre 50 y 250 euros por reservar una
Este martes finalizó el plazo para solicitar la regularización extraordinaria de inmigrantes que viven en España, a la que optan más de un millón de personas, muchas de las cuales se enfrentan a distintos obstáculos para continuar con el proceso, entre ellos a pagar por citas y al riesgo de ser engañados.
"Sería como quitarme una mochila enorme de ansiedad", dice a EFE luego de un suspiro el paraguayo Ernesto al pensar en cómo sería su vida tras la regularización.
Ernesto está entre ese más de millón de personas que, según los datos del Gobierno español, presentaron la solicitud para regularizarse en plazo y ahora están a la espera de una resolución favorable para continuar con el siguiente paso: obtener una cita de toma de huellas dactilares en las oficinas de la Policía Nacional.
Si bien la solicitud de citas es un procedimiento gratuito, la alta demanda hace "casi imposible" obtener un turno, lo que ha dado lugar a supuestos gestores y estafadores que cobran entre 50 y 250 euros por reservar una.
"No hay forma, es pagar o no tener tu cita, no hay forma de conseguirlo", explica el paraguayo.
Su deseo más grande es el de tener "la seguridad de acceder a un empleo digno y renunciar si no lo es", y enumera todos los que ha tenido y los abusos que ha sufrido por no poder trabajar de manera legal.
"Y en segundo lugar, poder volver" a Paraguay, confiesa sobre lo mucho que extraña su país y a su familia.
El joven llegó a Cataluña hace dos años y medio. Se mudó junto a su pareja a casa de unos familiares tras recibir el diagnóstico de VIH y después de meses de problemas para acceder al tratamiento en Asunción (Paraguay).
En Girona, donde realizó la solicitud para regularizarse, los aspirantes tuvieron que esperar dos semanas para poder recibir información, ya que, en su experiencia, no estaban preparados para el proceso.
“Era obvio que lo estaban haciendo obligados y que no querían. Era una forma muy inhumana y borde en la que te atendían y te cuestionaban todos los aspectos de tu vida", denuncia Ernesto.
Un sistema de citas "colapsado"
"Han sido tres meses muy intensos, un verdadero reto", relata a EFE el abogado de extranjería Hamza Al Llabili, quien asegura que la cantidad de trabajo a partir de la regularización ha sido excesivo.
Su firma ha acompañado el proceso de cientos de inmigrantes, lo que ha supuesto un crecimiento importante para su despacho, que ha contratado personal para lograr gestionar los expedientes.
La sensación de los solicitantes es que el sistema de citas "está colapsado", situación que causa ansiedad, por lo que muchos recurren al pago a gestores externos que abusan de la desesperación.
"Todo lo paga el ciudadano extranjero"; Al Llabili detalla que, además de las gestiones, los migrantes deben cumplir con el pago de una serie de tasas para completar la regularización.
"Son jóvenes en edad de trabajar y familias", dice al detallar que la mayoría de las personas que llegan a su bufete provienen de Latinoamérica y tienen un arraigo en España.
Ante los abusos y la desinformación han surgido esfuerzos ciudadanos para combatir las estafas, como es el caso de Alianza por el Bienestar Común (ABC) España, un grupo dedicado a asesorar y ayudar con el proceso de regularización de forma gratuita.
Javier De Atencio, politólogo venezolano radicado en Granada, decidió fundar esta organización después de vivir en carne propia las dificultades de regularizarse en España.
El grupo suma ya a cientos de inmigrantes y decenas de voluntarios que facilitan información sobre los trámites de extranjería tanto en inglés como en español, así como apoyo para buscar trabajo y vivienda.
"El propósito es ayudar a personas que vienen con limitaciones económicas, que vienen de hacer sacrificios extraordinarios primero para poder llegar a España y luego para sobrevivir", explica a EFE De Atencio, quien aspira a que este grupo se convierta en una onegé.