Italia y España endurecen su pulso y prolongan los controles fronterizos
Ambos países mantienen las restricciones a los viajeros del otro tras la crisis migratoria de Ceuta que desencadenó la suspensión temporal de la libre circulación de Schengen
Italia y España decidieron este lunes prorrogar durante otros quince días los controles en puertos y aeropuertos a los viajeros procedentes del otro país, prolongando unas restricciones que comenzaron a principios de agosto tras la crisis migratoria registrada en Ceuta.
El Gobierno italiano, encabezado por Giorgia Meloni, anunció primero la extensión de la suspensión temporal del acuerdo Schengen con España, al considerar que persisten las circunstancias de seguridad que llevaron a restablecer los controles fronterizos el pasado 1 de agosto.
"La decisión se ha tomado, en línea con el análisis realizado por el Comité de Análisis de Inmigración y Seguridad Fronteriza, debido a que persisten los elementos de evaluación que habían motivado su reintroducción", indicó el Ministerio del Interior italiano en un comunicado.
La respuesta que no tardó
Roma entregó a la Unión Europea el memorando correspondiente para informar sobre la prórroga y comunicó también la medida al Gobierno español. El ministro italiano del Interior, Matteo Piantedosi, explicó las razones de la decisión a su homólogo español, Fernando Grande-Marlaska, durante una conversación telefónica que las autoridades italianas calificaron de "constructiva".
Horas después, España respondió prorrogando también durante quince días los controles a los viajeros procedentes de Italia. La extensión comenzará el 8 de septiembre, una vez concluya el período vigente, informó el Ministerio español del Interior.
Los controles españoles están en vigor desde el 8 de agosto. Hasta este domingo, las autoridades habían supervisado 1,066 vuelos y 12,337 viajeros de terceros países procedentes de Italia, según los datos facilitados por Interior.
- El origen de las restricciones se remonta al 31 de julio, cuando Italia anunció la suspensión temporal de la libre circulación con España por razones de "seguridad nacional", después de la crisis migratoria ocurrida en Ceuta, ciudad española fronteriza con Marruecos.
- Un día antes se había producido una entrada masiva a nado de más de 70,000 migrantes desde territorio marroquí.
La decisión italiana provocó el rechazo del Gobierno de Pedro Sánchez, que reclamó sin éxito el levantamiento de las restricciones y posteriormente respondió con controles a los viajeros procedentes de Italia.
Desde entonces, Madrid ha cuestionado la justificación de la medida italiana. El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, acusó el viernes al Ejecutivo de Meloni de actuar por razones de política electoral interna y defendió que el sistema de doble control existente en Ceuta y Melilla garantiza la seguridad del espacio Schengen.
Con las nuevas prórrogas, Italia y España mantienen así sus controles recíprocos de viajeros, extendiendo durante septiembre una disputa iniciada hace un mes y que ha introducido restricciones temporales a la libre circulación entre dos países miembros del espacio Schengen.