Irán pone fin a un año difícil, con dos guerras y la brutal represión de las protestas
La República Islámica comenzará el año persa 1405 aún entre el ruido de las bombas de Estados Unidos e Israel
La República Islámica de Irán llega al fin del año persa 1404 con el sonido de bombas, las calles medio vacías y la incertidumbre acerca de qué deparará el futuro, en uno de los periodos más difíciles para el país en décadas.
Mañana viernes se celebra el 'Noruz' (nuevo día), una tradición con más de 3,000 años que es la principal festividad de la nación persa, coincide con el equinoccio solar y da inicio a la primavera, y despide así el año 1404 del calendario solar persa.
Un convulso año saliente en el que el país sufrió dos guerras -sigue inmerso en una de ellas-, vivió las protestas más grandes contra la República Islámica en años con una represión que causó miles de muertos y todo ello en medio de una mala economía que empeora la vida de los iraníes.
Y comenzará el año 1405 aún entre el ruido de las bombas de Estados Unidos e Israel, sus principales líderes políticos y militares muertos en asesinatos selectivos y la gran duda de qué más puede pasar.
"Son días oscuros. Un 'Noruz' triste que llega después de la trágica represión de las protestas de enero y ahora la guerra, que también ha destrozado familias", resume en el bazar de Tajrish Maryam, cuyo melancólico mensaje choca con su alegre atuendo verde.
Guerra de junio
En estas convulsas circunstancias, la llamada Guerra de los 12 días de junio parece ahora un lejano hecho histórico para muchos vecinos de Teherán.
Entonces, Israel lanzó el 13 de junio una serie de ataques contra instalaciones militares, nucleares y civiles iraníes, en unos bombardeos en los que murieron los principales cargos militares del país, muchos de ellos en sus propias casas.
Durante 12 días, Israel atacó a diario el país y Estados Unidos participó el 22 de junio con el bombardeo de las principales instalaciones nucleares iraníes de Fordo, Natanz e Isfahan.
Un total de 1,190 personas murieron en ese conflicto, la mayoría civiles.
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció un alto el fuego el 23 de junio tras anunciar que había destruido el programa nuclear iraní.
Protestas de diciembre y enero
Pero esa guerra no iba a ser ni de lejos el momento más duro que vivirían en el 1404 los iraníes.
El terror de esos 12 días de guerra se vio sobrepasado con lo que Amnistía Internacional calificó de “matanza” en la represión de las protestas que comenzaron el 28 de diciembre por la caída del rial.
Lo que empezó como una pequeña protesta de unos comerciantes de un centro de tecnología de Teherán se convirtió en un movimiento ciudadano que pedía a gritos el fin de la República Islámica y acabó en una brutal represión en las noches del 8 y 9 de enero.
La represión fue de tal magnitud y se produjo además en medio de un corte absoluto de las comunicaciones -internet, SMS, llamadas telefónicas- que meses más tarde se sigue sin conocer el número de víctimas.
La relatora de la ONU para Irán, Mai Sato, afirmó esta semana que en la represión murieron al menos 7,000 personas aunque indicó que la cifra "podría llegar a las 17,000", ya que hay otras 10,000 posibles, aún no identificadas.
Durante la Revolución Islámica de 1979 murieron exactamente 2,781 personas, según datos de la Fundación de Mártires de la República Islámica.
Guerra del Ramadán
Y cuando aún no se había superado el shock de esas protestas, con muchos iraníes aún de luto, Estados Unidos e Israel lanzaron una nueva guerra contra Irán el 28 de febrero.
En la primera jornada del conflicto fue asesinado el líder supremo de Irán, Ali Jameneí, junto con otros altos cargos políticos y militares del país.
Irán vive bombardeos diarios estadounidenses e israelíes que no tienen visos de finalizar, a los que ha respondido con ataques a instalaciones estadounidenses y energéticas en la región, y con el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Y ni siquiera se sabe donde llevará esto o cuando acabará. Alí Jameneí ha sido sustituido por su hijo Mojtaba, un desconocido, y la República Islámica parece lejos de caer y con las calles del país blindadas con un fuerte despliegue de seguridad.
La pregunta que se hacen muchos iraníes es ¿qué será lo próximo que ocurra?