República Dominicana envejece, y el reloj corre

El reloj demográfico corre y el futuro dominicano exige un debate nacional urgente

Los datos presentados esta semana por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) merecen una conversación nacional seria sobre el futuro que se avecina.

En 1950, una mujer dominicana tenía en promedio casi ocho hijos. Hoy tiene menos de dos. Para 2050 serán 1.70. Ese número, aparentemente pequeño, encierra una transformación radical: la República Dominicana ya no se está reproduciendo al ritmo necesario para reemplazar su propia población.

Al mismo tiempo, vivimos más. La esperanza de vida pasó de 44 años en 1950 a casi 76 en la actualidad, y las proyecciones apuntan a 91 años para 2100. Es un logro innegable de la salud pública. Pero combinado con la caída de la natalidad, produce una consecuencia inevitable: una sociedad que envejece rápidamente.

Hacia mediados de siglo, la República Dominicana tendrá, por primera vez en su historia, más adultos mayores que niños. El sistema de pensiones, el sistema de salud, la infraestructura de cuidado: nada de eso está preparado para ese escenario. Ni parece que lo vayamos a hacer en lo inmediato.

Lo que hace urgente este debate es la llamada ventana de oportunidad demográfica. Hoy, por cada 100 personas en edad productiva hay solo 51 dependientes, el nivel más bajo de nuestra historia. Esa ventana se cierra alrededor de 2065. Tenemos cuatro décadas para invertir, reformar y construir las instituciones que sostendrán a una población envejecida.

La demografía no es destino, pero sí es advertencia. Ignorarla sería una negligencia de proporciones históricas. El momento de actuar no es cuando la crisis llegue, sino ahora, mientras todavía tenemos la fuerza laboral para financiar el cambio.

El reloj demográfico ya está corriendo. La pregunta es si la política pública también lo está, aunque no estemos vivos para responder.

Aníbal de Castro carga con décadas de periodismo en la radio, televisión y prensa escrita. Toma una pausa en la diplomacia y vuelve a su profesión original en DL.