La contratación pública como geopolítica y geoestrategia: Punta Cana abre el debate

Comprar para construir el país que queremos en el siglo XXI

La reforma de la contratación pública dominicana ante los retos globales. (SHUTTERSTOCK)

¿Qué tienen en común la adquisición de medicamentos, construcción de un puerto o carreteras, seguridad energética y conectividad digital de un país? Aunque parezcan asuntos distintos, todos pueden depender de una decisión estratégica del Estado. Cómo, cuándo y con quién contrata.

Durante décadas hemos discutido la contratación pública principalmente desde la legalidad de sus procedimientos, transparencia y prevención de la corrupción. Son cuestiones indispensables, pero insuficientes para comprender su verdadera dimensión. En un mundo marcado por tensiones geopolíticas, transformaciones tecnológicas y nuevas relaciones comerciales, la contratación pública ha dejado de ser un asunto exclusivamente administrativo para convertirse también en una herramienta de geoestrategia.

Hoy, las decisiones de compra de los gobiernos pueden influir en la competitividad de las economías, la seguridad de las cadenas de suministro, la atracción de inversiones y la capacidad de los países para responder a situaciones de crisis. No se trata simplemente de comprar bienes o contratar servicios al menor precio, sino de comprender que detrás de cada contrato público puede existir una oportunidad para transformar la sociedad.

Pensemos, por ejemplo, en las infraestructuras que conectan países y mercados. Aeropuertos, puertos, carreteras, redes eléctricas y redes de telecomunicaciones e infraestructura digital no son únicamente obras públicas. Constituyen activos estratégicos que determinan nuestra capacidad de integrarnos a la economía internacional. Su planificación, financiación y contratación tienen consecuencias que trascienden las fronteras nacionales.

Esta realidad adquiere especial importancia para República Dominicana, cuya ubicación geográfica, conectividad aérea y marítima, desarrollo turístico y creciente integración comercial ofrecen oportunidades para consolidarse como un punto de conexión entre Europa, América Latina y el Caribe. Pero esa posición privilegiada no garantiza, por sí sola, competitividad. Necesitamos instituciones capaces de planificar, contratar y ejecutar proyectos con visión de largo plazo.

Europa ofrece experiencias relevantes en materia de contratación estratégica, innovación, sostenibilidad y profesionalización de los compradores públicos. América Latina, por su parte, aporta lecciones sobre modernización institucional, infraestructura, alianzas público-privadas y los desafíos de ejecutar políticas públicas en contextos de recursos limitados. Ningún modelo es perfecto. Precisamente por eso, el intercambio de experiencias resulta tan valioso. Se aprende de los aciertos, pero también de los errores.

Creo que lo que se debe reflexionar no es solamente si estamos contratando conforme a la ley, sino si estamos contratando para construir el país que queremos.

En ese contexto, del 10 al 12 de noviembre de 2026, Punta Cana será sede del Primer Congreso Internacional de la Red de Observatorios de Contratación Pública, cuyo eje central será la “Geoestrategia y Contratación Pública: Puentes entre Europa y las Américas”, organizado por el Observatorio de Contratación Pública, Esentia – Grupo de Investigación, con el apoyo de la Red Interamericana de Compras Gubernamentales (RICG) de la OEA.

Este encuentro reunirá a especialistas, académicos y representantes institucionales para reflexionar sobre el papel de la contratación pública en el nuevo escenario internacional. Las discusiones abordarán la geoestrategia y los mecanismos de control, la inversión y las alianzas público-privadas, las compras como instrumento de políticas públicas y el reordenamiento del sistema internacional de contratación.

Pero el verdadero valor del Congreso no estará únicamente en las conferencias o los debates académicos. Estará en nuestra capacidad de transformar esas reflexiones en propuestas concretas para mejorar la gestión pública, fortalecer la seguridad jurídica y promover una mayor cooperación entre países.

República Dominicana atraviesa, además, un momento particularmente oportuno para esta conversación. La reciente reforma de nuestro régimen de contratación pública, mediante la Ley núm. 47-25, nos invita a repensar no solo las reglas de los procedimientos, sino también la manera en que utilizamos los recursos públicos para generar desarrollo y bienestar.

Debemos superar la visión que mide el éxito de la contratación exclusivamente por el cumplimiento de formalidades. La legalidad y la transparencia son condiciones esenciales, pero la buena administración también exige eficiencia, calidad y resultados verificables para los ciudadanos. El desafío consiste en construir una contratación pública que combine integridad con innovación, competencia con sostenibilidad, control con capacidad de ejecución y agilidad con transparencia.

Punta Cana será, por unos días, el punto de encuentro de la contratación pública entre dos regiones que tienen mucho que aprender una de otra. Ojalá aprovechemos esta oportunidad para comprender que, en el siglo XXI, los países no compiten únicamente por atraer inversiones, también compiten por la calidad de sus instituciones y por su capacidad de convertir decisiones públicas en resultados.

La contratación pública no solo administra el presente. Bien concebida, construye el futuro.

Para consultar el programa del Congreso y obtener información sobre inscripciones, pueden visitar la siguiente página: https://dominicana.obcp.es/

Abogado y Profesor en Derecho Administrativo.