De buena Ghana
Luego de frenar el endeudamiento externo, Ghana creó un fondo de oro para acumular reservas físicas
Muchos no habíamos escuchado ninguna noticia sobre Ghana antes del mundial de fútbol, donde su portero mostró muchos aciertos en un juego reñido que ganó Colombia 1-0, pero Ghana es un país cuyos manejos merecen ser ejemplo para países menos desarrollados.
Luego de un periodo de stress fiscal (2010-2016) cuando cayeron los precios de sus principales exportaciones – oro, petróleo y cacao – y la tasa de cambio se triplicó, debiendo recurrir a un acuerdo de salvamento del FMI, Ghana aplicó una política monetaria restrictiva que redujo la depreciación del 14.1 % en promedio al 6.3 % anual para el periodo 2017-2021.
Para 2019 Ghana era la economía del Africa Subsahariana con mayor crecimiento económico. Sin embargo, este proceso se sostenía sobre un endeudamiento externo excesivo que generó entradas anuales entre USD2,000-3,000 millones que fortalecían las reservas internacionales y su moneda, pero a una tasa de interés del 8.6 %.
Para 2023, la deuda representaba el 88 % del PIB y los pagos de intereses acaparaban casi 70 % de los ingresos fiscales, lo que llevó a un cese de pagos en 2024. Ante esto, se elaboró un programa de Intercambio de Deuda Doméstica (DDEP). El intercambio convertía deuda de corto plazo a altas tasas de interés en deudas de largo plazo a menores tasas de interés buscando reducir la carga fiscal y asegurar financiamiento del FMI. Luego de cumplirse un periodo de abstinencia de emisión de deuda se logró la mejora de muchos indicadores: la inflación cayó de 25 % en 2024 a 3.8 % en 2026 y se redujeron las tasas de interés.
Inicialmente, se exoneró a los fondos de pensiones de participar en este programa, pero luego se aplicó con condiciones diferenciadas del resto de los sectores. Nominalmente, el impacto del intercambio de deuda lucía irrisorio, pero la interconexión de los fondos con el resto del sector financiero afectó los planes complementarios que poseían importantes inversiones en bonos, además de afectar su liquidez al congelar los pagos de capital hasta 2027-2028.
Ghana también asumió otra política que merece atención. En 2025 formó el Ghana Gold Board cuya misión consiste en monitorear, regular y comerciar oro y otros minerales preciosos para combatir la minería y exportación ilegal y aumentar el valor agregado nacional a favor de la generación de divisas para el Banco de Ghana. El fondo aspira mejorar la trazabilidad, penalizando a aquellos mineros que incumplen estándares ambientales y deterioran la calidad de las aguas.
Ghana es el mayor productor de oro en Africa y uno de los diez mayores del mundo. El oro es su principal exportación, alcanzando los 20,000 millones anualmente. En su primer año de operación el Gold Board canalizó USD 10,800 millones de ingresos al fisco ayudado por los altos precios y un aumento de la producción de empresas grandes y artesanales. Esto ha crecido las reservas internacionales a un alto histórico fundamentado en una estrategia de producción nacional, no de ingeniería financiera.
Esta segunda estrategia es complementada por una tercera: la Política de Acumulación de Reservas Aceleradas (GANRAP), aprobada en febrero de este año, que busca aumentar las reservas en oro. Actualmente, el Banco de Ghana compra 3.02 toneladas de doré semanalmente que son procesadas en plantas locales aprobadas por la London Bullion Market Association y enviadas a derretir y sellar como barras en el extranjero para ser añadidas a las reservas físicas de oro del país. Según el Ministerio de Finanzas de Ghana, al precio de USD5,000/oz, esta estrategia permitirá acumular unos USD 20,000 millones anualmente en reservas. ¿Por qué R.D. no puede emular el fondo de oro de Ghana?