Las excusas, ¿se piden o se otorgan?

Una aclaración lingüística desde el Archivo Histórico de Santiago

—Yo te pido excusa, Robert – le dije aquella lejana y fresca mañana de octubre al entonces director del Archivo Histórico de Santiago, Dr. Robert Espinal — por no haber podido asistir a la puesta en circulación del libro Minicosas de un latidesorden (2009), del historiador y exdirector de dicha institución, don Román Franco Fondeur».

Un señor, que en dicho centro cultural se encontraba presente, al escucharme, y muy convencido de su punto de visto lingüístico, corrigió de inmediato:

— « Las excusas no se piden, se otorgan…»

Y no menos convencido yo,  del errado juicio de mi fortuito y desconocido censor, no tuve más que responderle con el mayor respeto y delicada cortesía :

—« Gracias, caballero, por su corrección. Sin embargo, creo oportuna la ocasión para aclararle que no es cierto, como usted y muchos creen, que una excusa no se debe solicitar, sino siempre concederla. Se trata de una idea tradicional que en virtud del fenómeno de la repetición conceptual ha calado  profundamente en la conciencia de los hablantes dominicanos hasta alcanzar viso de verdad absoluta…»

Le expliqué que la locución verbal «pedir excusas» es completamente válida en el español, y está aceptada por la Real Academia Española (RAE).  Que de acuerdo al criterio académico, la susodicha expresión significa lo mismo que pedir disculpas o solicitar indulgencia o justificar una falta cometida. «Pedir excusas— establece al respecto la RAE en su sección digital de consultas (#RAEconsultas), es una frase completamente equivalente y sinónima de “pedir disculpas o disculparse”». Una y otra forma son válidas en el idioma español. Lo mismo que “pedir perdón” u otorgar perdón, válida expresión utilizada cuando se pretende ser perdonado en el momento en que se incurre en faltas o cuando una acción ha causado o puede causar daños. Cuando tales faltas desencadenan sentimientos arrepentimientos, se puede pedir, ofrecer presentar disculpas.

Una excusa no es más que el «Motivo o pretexto que se invoca para eludir una obligación o disculpar una omisión»

El motivo o pretexto invocado tradicionalmente para censurar el uso de “pedir excusas” como sinónimos de disculparse, ofrecer disculpas, presentar disculpas o pedir perdón tiene como propósito justificar una falta cometida o sacar libre a alguien de la culpa que se le imputa. Siendo así, se piensa, quien estaría obligado a conceder la excusa no es la persona a la cual se le ha faltado, sino aquella que ha incurrido en la falta. Y siendo así, lo válido o aceptable sería decir: “Yo quiero o debo presentarte mi excusa…” y no “Yo te pido excusas”

¿Qué es una excusa?

Un «Motivo o pretexto que se invoca para eludir una obligación o disculpar una omisión»

Y entre otras acepciones, «invocar» soporta los significados de “apelar”, “rogar”, “implorar”, “clamar”, “suplicar”, “solicitar”, formas verbales todas que en su sentido profundo entrañan la idea de “pedir” o “solicitar”. Por lo que merced a todo lo hasta aquí expuesto, y contrario al parecer del corrector protagonista de nuestra historia , una excusa, como bien se infiere del conativo o apelativo acento de su semántica estructura,  se puede conceder o presentar, pero también se puede “pedir”, “rogar”, “implorar” o “solicitar”.

El autor es profesor universitario de Lengua y Literatura dcaba5@hotmail.com