Entre el dolor y la indignación
La solidaridad es más fuerte que la deshonra
República Dominicana y Venezuela han construido durante décadas una relación que va mucho más allá de la diplomacia. Hay familias repartidas entre ambas orillas del Caribe, amistades, proyectos de vida y una memoria compartida de solidaridad. Por eso, cada noticia que llega desde Venezuela encuentra eco entre muchos dominicanos.
En medio del duelo surgen hechos que desconciertan. Que cuatro policías fueran detenidos en La Guaira, acusados de apropiarse de bienes entre los escombros de edificaciones derrumbadas, añade una carga distinta al sufrimiento colectivo. No solo indigna; también hiere la confianza en quienes deberían representar lo mejor del servicio público. Los videos que evidenciaron el hecho se viralizaron y multiplicaron la indignación. Ya se conocían los casos de saqueos de comercios en medio de la angustia de decenas de miles de familias.
Sin embargo, sería injusto permitir que las acciones de unos pocos definan a todo un pueblo. Las crisis también sacan a relucir la entrega de rescatistas, médicos, voluntarios y ciudadanos anónimos, recordándonos que la solidaridad sigue siendo más fuerte que la deshonra.