Menos burocracia, igual rigor
La burocracia encarece la vivienda y frena el desarrollo económico
La burocracia tiene costos que rara vez aparecen en las cuentas públicas. Un permiso que tarda innecesariamente encarece una inversión, retrasa empleos, inmoviliza capital y termina repercutiendo en el precio de viviendas y edificaciones. Por eso merece reconocimiento el Plan de Modernización de la Permisología presentado por el Ministerio de Vivienda, Hábitat y Edificaciones.
La iniciativa encabezada por Ito Bisonó parte de un diagnóstico amplio, que incluyó el análisis de unos 3,700 expedientes, y comienza a producir resultados: entre enero y julio fueron emitidas 1,122 licencias de construcción, un 85 % más que durante igual período de 2025.
Agilizar, sin embargo, no puede significar relajar. En un sector donde están comprometidas la seguridad de las personas, la planificación urbana y cuantiosas inversiones, cada norma técnica tiene una razón. El desafío consiste precisamente en eliminar trámites redundantes, discrecionalidad y tiempos muertos sin sacrificar controles.
La tecnología puede ayudar mediante expedientes trazables, criterios estandarizados y una ventanilla más eficiente, pero el objetivo final debe ser una administración que responda con rapidez y también con rigor.
La República Dominicana necesita menos burocracia, no menos regulación; permisos más rápidos, no construcciones menos seguras. Modernizar el Estado consiste justamente en demostrar que eficiencia y cumplimiento de las normas no son adversarios, sino obligaciones que pueden y deben marchar juntas.