Reconocimiento en tiempos difíciles
La economía dominicana demuestra firmeza ante la incertidumbre global
La decisión de Fitch Ratings de elevar la calificación crediticia de República Dominicana de BB- a BB, con perspectiva estable, constituye una señal alentadora en un escenario internacional particularmente adverso. El encarecimiento del petróleo, las tensiones geopolíticas y la incertidumbre económica mundial han puesto a prueba la resistencia de numerosas economías. La dominicana ha logrado sortear esas dificultades con resultados encomiables.
Fitch destaca las perspectivas de crecimiento, la fortaleza del sector externo y la aprobación de la reforma tributaria. Proyecta una expansión económica de 4.5 % para este año, superior a la mediana de los países con igual calificación. También valora el desempeño del turismo, las exportaciones y las remesas, fundamentales para sostener el ingreso de divisas.
Son evaluaciones positivas que reflejan tanto la capacidad productiva del país como la continuidad de políticas macroeconómicas prudentes. Conviene reconocer estos avances sin convertirlos en motivo de complacencia.
La propia agencia advierte sobre la elevada carga de intereses de la deuda, la insuficiencia de los ingresos fiscales y las persistentes pérdidas del sector eléctrico. Son problemas que restringen la capacidad de inversión pública y dificultan alcanzar el grado de inversión.
La mejora crediticia debe recibirse con satisfacción, pero también como estímulo para profundizar las reformas pendientes. Preservar la estabilidad y fortalecer las finanzas públicas resulta indispensable para sostener el progreso alcanzado.