Temor en silencio
Transparencia incompleta en caso de gasolina adulterada detectada
Industria y Comercio informó el cierre de una estación de combustibles en Montecristi por vender gasolina premium fuera de especificaciones. Hasta ahí, todo bien. Lo extraño vino después: ocultó el nombre del establecimiento. ¿Por qué tanta discreción cuando se trata de un tema que afecta directamente al consumidor? Si el operativo fue tan contundente y quedó documentado en actas legales, la transparencia debió ser igual de firme. En un país donde el ciudadano paga caro cada galón, callar el nombre genera más sospechas que confianza. ¿Miedo a demandas o protección disfrazada de prudencia?