No las necesitamos
Un recorrido por las costumbres, decisiones y absurdos que siguen frenando el desarrollo dominicano
En esta vida quisqueyana quizás nos sobran cosas. Si las quitamos de nuestro camino, ¿a lo mejor seremos más felices? Hay un comediante que entretiene a sus seguidores en redes sociales con listas de cosas que, según él, no necesitamos. Inspirándome en su iniciativa, cito las siguientes:
- No necesitamos agentes de la Digesett dirigiendo el tránsito si el semáforo funciona. ¿Cuál es la necesidad de convertir el trayecto en un tapón premium?
- No necesitamos recibir una nota de prensa cada vez que un funcionario hace un recorrido laboral. ¿Acaso necesitan pruebas para conservar el cargo?
- No necesitamos que el Gobierno lance una medida importante para luego echarla hacia atrás si genera ruido opositor. Si sabe que no gustará y no podrá sostenerla con firmeza, ¿para qué la anuncia?
- No necesitamos más medidas para el tránsito. Si el dominicano maneja como chivo sin ley, ¿por qué no comenzar a fiscalizar las leyes y ya?
- No necesitamos tantos camioneros, guagüeros y motoristas manejando temerariamente por las vías, llevándose medio mundo por delante. Si usted, conductor, no le da importancia a su vida, ¿por qué los demás tenemos que cargar con su infelicidad?
- No necesitamos darles tanto dinero público a los partidos políticos. Si quieren existir y tener fondos, que busquen más donaciones o emprendan.
- No necesitamos más inundaciones urbanas cada vez que llueve. Si eso se arregla con inversión, ¿por qué seguimos coleccionando charcos históricos?
- No necesitamos nombrar tantas botellas en el Estado. Si tanta gente necesita trabajo, que se incentive la generación de empleos y la formalización, comenzando por modificar —para bien— el temido anticipo y retomar la indexación salarial como manda la ley.
- No necesitamos más corrupción e impunidad. Punto.
- No necesitamos más anuncios, récords, históricos, hitos ni relanzamientos. Necesitamos avanzar, de verdad, hacia el desarrollo.
Continúen agregando ustedes. Aunque sospecho que esta lista apenas comienza.