Luz para verte peor

Por qué las autoridades no ven las luces cegadoras que afectan a todos los conductores

(Shuttersto)

Manejaba de noche con el hemisferio derecho del cerebro hirviendo por una migraña que me tenía el humor por el suelo y los ojos desorbitados. “Ya falta poco para llegar a la casa y tomarme una pastilla de rescate”, me repetía para soportar el trayecto. 

De repente, una luz surgió desde una esquina y me deslumbró. Me pregunté si estaba viendo visiones provocadas por la migraña, si los ovnis finalmente habían decidido aterrizar en el país o si las autoridades construían algo en la vía y habían colocado un reflector para advertir a los conductores. Periodista al fin, necesitaba averiguar qué rayos era aquello.

Procuraba no mirar la luz de frente para no empeorar la migraña. Doblé lentamente a la izquierda y traté de descubrir de reojo el origen de aquel resplandor enceguecedor .

¡Oh, vaya! Provenía de una hilera de luces que un ciudadano bultero instaló en el techo de una yipeta, como si viviera solo en este territorio. ¡Qué cachaza! 

Y como él, nos encandilan a diario otros conductores que se las creen, con sus faroles a mil. Y la resolución que se los prohíbe anda por ahí, engavetada en los rincones de la internet y las bibliotecas. Por si acaso las autoridades tampoco la recuerdan, les comparto una parte: 

“Se prohíbe el uso, instalación, modificación, aditamento o adaptación de accesorios de emisión de luz de alta luminosidad, intensidad en los vehículos de motor que circulen en las vías públicas del territorio nacional, en todas sus variantes: barras múltiples, faroles, faros esféricos y otras modalidades de igual características”. 

Y agrega: "El incumplimiento a las disposiciones de esta resolución conllevará a una multa de un salario mínimo del que impere en el sector público centralizado". 

Y si yo, una simple migrañosa, puedo ver esas luces, ¿las autoridades no las ven? Ni los pobres infelices que solo aspiran llegar a su casa a tomarse una pastilla y recostar su cabeza pueden hacerlo con tranquilidad en este país en desarrollo.

Jefa de Redacción de Diario Libre. Anteriormente, editora de Economía desde 2021. Se ha especializado en periodismo de investigación, multimedia y de datos, y ha sido docente de periodismo. Ganadora de una Mención Honorífica en el Premio a la Excelencia Periodística de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), entre otros reconocimientos.