Colmos dominicanos
Los colmos dominicanos que superan cualquier ficción
El Diccionario de la lengua española define la expresión “el colmo” como “haber llegado a tal punto que razonablemente no se puede superar”. En la República Dominicana pareciera que nos especializamos en romper esos límites. Aquí menciono algunos. Seguro ustedes conocen otros.
- ¿Cuál es el colmo de un motorista? Quedar atrapado entre un elevado y una patana por hacer un rebase imprudente.
- ¿Cuál es el colmo de una vía recién asfaltada? Que a la semana la rompan para colocar tuberías.
- ¿Cuál es el colmo de una obra inaugurada por el Gobierno? Que la inauguren sin haberla terminado.
- ¿Cuál es el colmo del servicio eléctrico? Sufrir dos apagones generales en apenas tres meses.
- ¿Cuál es el colmo de un conductor? Estacionarse justo al lado de un letrero que diga: “No estacione”.
- ¿Cuál es el colmo de un político en tiempos de crisis económica? Predicar austeridad, pero no reducir el dinero que reciben los partidos políticos y mantener las nominillas de familiares y de compañeritos de la base.
- ¿Cuál es el colmo de un legislador dueño de bancas de lotería? Legislar a su favor reduciendo el impuesto que el propio Gobierno propuso para ese sector.
- ¿Cuál es el colmo de un puente peatonal? Que los peatones prefieran jugarse la vida cruzando por debajo.
- ¿Cuál es el colmo de una rueda de prensa? Convocar a los periodistas y no permitirles hacer preguntas.
- ¿Cuál es el colmo de una cárcel? Que desde adentro se sigan ordenando crímenes afuera.
- ¿Cuál es el colmo del drenaje pluvial? Que un sector se inunde cada vez que llueve.
- ¿Cuál es el colmo de un hospital? Que el paciente tenga que comprar los materiales y los medicamentos para poder atenderse.
- ¿Cuál es el colmo de la República Dominicana? Que actuemos cuando las cosas pasan y no antes, para prevenirlas. Por eso seguimos en desarrollo.