El ceremonial del Templo de la Fama

Templo de la fama de la provincia Espaillat celebra su decimotercer ceremonial de exaltación

(Cedida)

El asunto empezó como alucinación de soñadores, de visionarios.

Hace ya un buen puñado de años, un pequeño grupo de personalidades se propuso exaltar los valores de los pobladores de la Provincia Espaillat, conscientes de la necesidad de resaltar los comportamientos ejemplares, reverenciar el mérito y combatir las malas costumbres.

La inquietud se remonta a la década del 80. De ese fermento surgió, en junio de 2010, la creación de una asociación sin fines de lucro denominada Templo de la Fama de la Provincia Espaillat. Los fundadores fueron José Rafael Vargas, José Sánchez Pérez, Rafael Castillo Noble, Pantaleón (Pilo) Salcedo, Artagnán Pérez Méndez, Manuel de Jesús Rojas Mejía y Adriano Miguel Tejada (Linche). El primer ceremonial se celebró el 27 de marzo del 2011.

En los últimos años ingresaron al Comité Permanente del Templo Eduardo García Michel, Luis Fernando Gutiérrez, José Rafael Lantigua, José Alberto Cruceta, Nelfa Ferreras, Dorca Balcácer, Olga Espaillat, Carlos Salcedo, Gabriel Guzmán y Luis Quezada.

El Templo ha tenido 4 presidentes del Comité Permanente: Artagnan Pérez Méndez, José Rafael Vargas, Eduardo García Michel y Gabriel Guzmán Marcelino.

En cada ceremonial se designa un presidente de honor, figura de dimensión nacional. El primero fue el reconocido neurocirujano, doctor José Joaquín Puello Herrera. En los posteriores actos de exaltación la presidencia de honor fue asumida sucesivamente por Frank Moya Pons, Eduardo García Michel, José Rafael Lantigua, Luis Mejía Oviedo, Nelly Manuel Doñé, Ellis Pérez, Rafael Solano, José Mármol, Abigaíl Cruz Infante, Luis Molina Achécar y Servio Tulio Castaños Guzmán.

Con esos antecedentes, todo estaba preparado para que este pasado domingo, 25 de octubre, el Templo celebrara su solemne decimotercer ceremonial de exaltación.

En esta ocasión, la presidencia de honor fue ocupada por el prestigioso jurista Milton Ray Guevara, hasta hace poco responsable máximo del Tribunal Constitucional.

En el acto fueron exaltadas 7 personalidades, de las cuales 5 son fallecidos y 2 continúan inmersos en los avatares de este mundo.

Cuando se examina la larga lista de exaltados, 136, surge la pregunta de cómo una comunidad relativamente pequeña ha podido exhibir comportamientos tan admirables en las categorías consideradas: patriotismo, educación, promoción humana, agropecuaria, desarrollo municipal, arte, deportes, ciencias…

Quizás la explicación sea que en esa comunidad hay un énfasis en la educación, en el cultivo de los valores morales y religiosos, así como una reconocida ética del trabajo reflejada en la frase “seco, sacudido y medido en buen cajón”.

Algunos como Bruno Rosario Candelier lo atribuyen al espanto que causó el degüello realizado por los haitianos en 1805. Llevó a los mocanos a exigirse mucho a sí mismos y a estar en alerta ante las contingencias. Esto implica dedicación, estudio, ética del trabajo y coraje.

Basta con examinar a los siete exaltados en este ceremonial para comprobarlo.

Julio César Castaños Espaillat, abogado de prestigio. Rector de la UASD en tres ocasiones. Secretario de Estado de Educación. Secretario de Estado de Trabajo. Procurador General de la República.

Francisco (Pilo) Cabrera Álvarez, artesano, llevó la ebanistería al más alto sitial. Maestro de albañiles memorables.

Milagros Rosario Candelier, ex miembro de la congregación de Las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul. Educadora y líder comunitario.

Andrés Avelino Bautista Ramos (Don Chacho), productor agropecuario e impulsor de instituciones comunitarias y de desarrollo.

Manuel Lulo Gitte, ingeniero destacado en la construcción de presas, puentes, acueductos y urbanizaciones. Fundador del grupo INGCO.

Giovanny Cruz Durán, escritor, dramaturgo, actor y productor teatral. Ha escrito decenas de libros. Hasta hace poco fue viceministro de Cultura.

Coronel Juan María Lora Fernández, conocido como el Titán de Abril. Sus restos fueron llevados recientemente al Panteón de la Patria.

Con todo ese material a cuestas, a la provincia Espaillat le urge la edificación de un centro histórico y cultural, que haga posible que tantos valores destacados puedan ser expuestos para contemplación y ejemplo de la población y de los visitantes.

Corresponde a las autoridades gubernamentales y municipales, asumir el proyecto e idntificar el lugar adecuado que, a la vez, sirva como referente urbanístico.

Moca posee un espacio urbano ideal para esa finalidad. Contiene: a) Iglesia Corazón de Jesús, edificación de envergadura arquitectónica; b) Teatro Don Bosco, de larga tradición en la cultura del pueblo; c) Residencia de Antonio de la Maza Vásquez, líder de la gesta del 30 de Mayo; d) Residencia de Donato Bencosme, mártir e hijo del general Cipriano Bencosme; y e) Casa de Horacio Joaquín.

En esa área podría instalarse el Museo de la Gesta del 30 de Mayo. Y crear pabellones que permitan, por un lado, conocer al amplio grupo de mocanos que lucharon por las libertades y soberanía de nuestra patria; y, por otro, destacar las contribuciones a las distintas manifestaciones de la creación humana. Allí podría ubicarse el Templo de la Fama de la Provincia Espaillat.

Eduardo García Michel, mocano. Economista. Laboró en el BNV, Banco Central, Relaciones Exteriores. Fue miembro titular de la Junta Monetaria y profesor de la UASD. Socio fundador de Ecocaribe y Fundación Siglo 21. Autor de varios libros. Articulista.