Las reformas laboral, policial y otros proyectos se diluyeron en promesas de prioridad y perimieron
Un proyecto de ley debe ser aprobado en dos legislaturas para no perimir, según la Constitución
El pasado 27 de febrero, el Congreso calificó la nueva legislatura como una oportunidad para priorizar proyectos retrasados y de alto interés. Pero ese período terminó el 26 de julio con una larga lista de iniciativas que perimieron por falta de acuerdos y debido a la lentitud de las comisiones que las estudiaban frente a los plazos establecidos por la Constitución.
El proyecto más notable de los que caducó es la reforma laboral. La pieza fue introducida por primera vez en el Congreso en octubre del 2024, ahora perimió por segunda vez consecutiva porque no fue aprobada en el plazo constitucional reglamentario.
A pesar de que fue una de las iniciativas consideradas como la prioridad de la legislatura, la propuesta volvió a perimir en manos de los diputados, quienes por segunda vez dejaron morir la pieza en sus manos mientras buscaban más consenso entre empresarios y trabajadores.
Cuando estuvo a punto de ser aprobado en la Cámara de Diputados, el presidente del órgano, Alfredo Pacheco, anunció que el proyecto sería enviado nuevamente al estudio de comisiones porque necesitaba “unos toquecitos”, escudándose en unas declaraciones del presidente Luis Abinader, quien anunció nuevos diálogos entre el Gobierno, los empresarios y el sector trabajador.
La reforma policial
Otra iniciativa que murió también en manos de los diputados es la reforma policial. El proyecto fue introducido en el Congreso en diciembre del 2025 y tardó siete meses en aprobarse en el Senado por la cantidad de artículos y observaciones que se analizaron.
Desde que llegó a la Cámara de Diputados, hace apenas unas semanas, la comisión que lo estudió se retrasó en su estudio y hasta el 23 de junio solo había abarcado 15 de los más de 300 artículos que contiene la propuesta.
Al grupo de prioridades del Congreso se unió, en febrero de este año, la reforma a la Ley de Seguridad Social. Aunque el Congreso creó una comisión bicameral para avanzar el asunto, el proyecto nunca prosperó en el Poder Legislativo.
El alegato de Alfredo Pacheco y de los miembros de la comisión bicameral fue que el Congreso esperaría un proyecto de ley elaborado por el Poder Ejecutivo para avanzar con los análisis, pero la propuesta nunca llegó y la legislatura acabó sin rastros de una nueva seguridad social, como se había prometido.
Fusión de ministerios y feminicidios
A la Policía, el trabajo y la seguridad social también se integró la educación como una de las prometidas prioridades no solo del Congreso, sino del Poder Ejecutivo, que depositó un proyecto de ley que proponía la fusión de los ministerios de Educación y Educación Superior.
Al igual que los demás, la propuesta de fusionar los ministerios educativos también perimió, a pesar de que el Senado creó una comisión especial para agilizar la aprobación de la iniciativa y a pesar de que la unión de las instituciones se vendió como una de las prioridades legislativas.
Después de recibir una avalancha de críticas y observaciones, el Congreso optó por paralizar el estudio de la iniciativa y el proyecto no volvió a tocarse en la comisión de senadores. En cambio, el Gobierno decidió socializar una nueva iniciativa con todos los sectores antes de proponerla al Poder Ejecutivo.
En octubre de 2025, la mayoría de las legisladoras depositó en la Cámara de Diputados un paquete de 18 proyectos denominado “Déjala Ir” para erradicar los feminicidios en un plazo de diez años. A nueve meses de la presentación de las propuestas, ninguna fue aprobada.
En aquel evento de presentación de las iniciativas, el liderazgo congresual también calificó como “prioridades” los proyectos, pero, a pesar de la urgencia anunciada por el auge de los feminicidios y la violencia de género, todas las piezas perimieron y ninguna logró avanzar más allá de las comisiones.
Otros proyectos
Otros proyectos que perimieron con el cierre de la legislatura, el 26 de julio pasado, fueron la ley de aguas, el Código Civil, la de evaluación de infraestructuras antiguas, la ley de salud mental, entre otros.
Las legislaturas son periodos de trabajo de 150 días con que cuentan los legisladores para someter, estudiar y aprobar iniciativas de ley. Según la Constitución, un proyecto de ley no puede tardar más de dos legislaturas en ser aprobado. Si sobrepasa ese plazo sin ningún avance, la propuesta perime.
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