La reforma laboral desaparece de la agenda del Congreso a pesar de promesas y discursos
La reforma laboral, presentada como prioridad, ha quedado en un segundo plano
La reforma laboral, que durante meses fue presentada como una de las principales tareas pendientes del Congreso Nacional, vuelve a quedar en un segundo plano.
A casi dos años de que el Gobierno depositara el proyecto para modificar el Código de Trabajo, la iniciativa perimió al cierre de la pasada legislatura y, en la actual, no acaba de arrancar ni reactivar su trámite legislativo.
El proyecto fue reintroducido en agosto por el senador Cristóbal Venerado Castillo, pero retiró el proyecto ante el rechazo de las principales centrales sindicales a que la pieza volviera al Congreso en las condiciones actuales. Desde entonces, la reforma no ha sido nuevamente sometida en la Cámara de Diputados ni en el Senado.
El presidente de la comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados, Mélido Mercedes, reconoció que la iniciativa continúa fuera del conocimiento de ese órgano y que ningún legislador había vuelto a someterla.
“No hay interés, evidentemente que el interés se ha perdido”, afirmó al ser consultado sobre el futuro de la reforma.
Al iniciar la actual legislatura, el pasado 16 de agosto, el proyecto se presentó como una de las prioridades legislativas en los discursos pronunciados por Ricardo de los Santos y Alfredo Pacheco, presidente del Senado y de la Cámara de Diputados, respectivamente.
Sin embargo, más allá de esas referencias, la reforma no acaba de recuperar el curso que llevaba antes del cierre de la pasada legislatura.
Un proyecto que casi se aprueba
La historia de la actual reforma laboral comenzó el 10 de octubre de 2024, cuando el Poder Ejecutivo depositó ante el Senado el proyecto de ley de modernización y actualización del Código de Trabajo.
El entonces ministro de Trabajo, Luis Miguel De Camps, dijo al entregar la iniciativa que era producto de más de 100 sesiones de trabajo y de reuniones tripartitas entre el Gobierno, empleadores y trabajadores.
- El proyecto buscaba modificar el Código de Trabajo, que fue promulgado en el 1992. El nuevo proyecto incorporaba cambios en áreas como el teletrabajo, el trabajo doméstico, licencias, procedimientos laborales, inspección y sanciones.
Desde el 2024 hasta la fecha, el Senado ha cumplido su parte aprobando la reforma laboral, pero el proyecto siempre queda detenido en la Cámara de Diputados por desacuerdos entre los propios legisladores y diferencias de criterios expuestas por los empresarios y los sindicalistas.
En junio, cuando la Cámara de Diputados tenía casi listo un informe para recomendar la aprobación de la reforma laboral, el presidente del órgano, Alfredo Pacheco, propuso conceder un nuevo plazo para permitir que empresarios y trabajadores retomaran el diálogo sobre los puntos pendientes.
Obstáculos principales
Uno de los principales obstáculos para el avance de la pieza es la falta de consenso entre empresarios y trabajadores, particularmente alrededor de la cesantía.
El presidente Luis Abinader expresó en junio que la posición del Gobierno es mantener ese derecho laboral y llamó a empresarios y trabajadores a alcanzar acuerdos sobre los demás puntos pendientes.
En julio, con el cierre de la legislatura, el proyecto dejó de tener vigencia y debía ser sometido nuevamente para continuar su recorrido.
En la nueva legislatura que inició en agosto, las tres principales centrales sindicales como la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS), la Confederación Nacional de Trabajadores Dominicanos (CNTD) y la Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC) pidieron al Congreso que no retomara el proyecto “hasta que existan mejores condiciones para alcanzar una concertación nacional”.
Ahora, después de que el proyecto perimió otra vez y del fallido intento de reintroducción en el Senado, vuelve al mismo punto sin posibilidades visibles de discutirse en la actual legislatura.