Martha Alicia Chávez: “Reconocer que necesitas hacer una pausa no es debilidad”

La psicóloga, conferencista y escritora mexicana reflexiona sobre la generación de mujeres que aprendió a sostenerlo todo, mientras olvida escucharse a sí misma

Una pausa consciente” invita a las mujeres a detenerse, escuchar sus necesidades internas y construir una vida más auténtica. (Shutterstock)

Vivimos en automático. Despertar temprano, resolver pendientes, responder mensajes, cumplir roles, atender necesidades ajenas y seguir funcionando aunque el cansancio emocional lleve tiempo acumulándose. Para muchas mujeres, detenerse siquiera unos minutos puede generar culpa. Como si parar fuera sinónimo de fallar.

Precisamente de ahí nace la idea de la “pausa consciente”, un concepto que la psicóloga, conferencista y escritora mexicana Martha Alicia Chávez ha convertido en una invitación urgente para las mujeres de este tiempo: detenerse no como un lujo, sino como una forma de volver a escucharse.

“En un mundo que nos exige estar siempre, reconocer que necesitas hacer una pausa no es debilidad… es la invitación de tu propia sabiduría interior”, afirma.

Chávez será una de las invitadas del encuentro “Tacones, cerebro, reset corazón”, organizado por Hey! Ideas que inspiran, del 5 al 7 de junio en Montesacro, Polo, Barahona. Más que un retiro convencional, la experiencia propone algo mucho más profundo: crear un espacio donde las mujeres puedan hacerse preguntas que llevan demasiado tiempo postergando.

Porque, según explica la especialista, muchas mujeres viven desconectadas de sí mismas sin siquiera notarlo.

La generación que tuvo que abrir camino

Para Martha Alicia, las mujeres entre los 45 y 65 años pertenecen a lo que define como una “generación de transición”. Mujeres que crecieron viendo modelos femeninos mucho más limitados, pero que luego tuvieron frente a sí un abanico enorme de posibilidades.

“Tenemos muchísimas opciones. ¿Hasta dónde quiero estudiar? ¿Quiero trabajar o no? ¿Me quiero casar o no? ¿Quiero tener hijos? ¿Cuántos o ninguno? Toda la vida la podemos definir y eso tiene consecuencias”, explica Chávez.

La libertad, dice, también puede venir acompañada de confusión. Aparece entonces una tensión constante entre lo que una mujer quiere y lo que siente que debería hacer.

“Esta confusión nos lleva a un conflicto interno entre lo que quiero y lo que debo”.

En generaciones anteriores, los caminos parecían estar trazados. Hoy muchas mujeres están construyéndolos mientras avanzan, casi “con pala y pico”, como describe ella misma. Y aunque eso representa una enorme conquista, también trae cansancio emocional, presión y una sensación permanente de no estar haciendo suficiente.

Nunca es demasiado tarde para regresar a ti mismaMartha Alicia ChávezPsicóloga, conferencista y escritora mexicana

Ahí es donde la pausa consciente cobra sentido. No se trata únicamente de descansar. Se trata de crear un momento real para preguntarse qué necesita una misma, algo que muchas veces queda sepultado entre responsabilidades y expectativas externas.

“Estamos demasiado distraídas hacia afuera. No estamos en contacto con nosotras”, señala la psicóloga.

Por eso insiste en ejercicios aparentemente simples, pero profundamente reveladores: preguntarse cada día qué se necesita, qué se desea, qué hace falta. Escuchar el cuerpo. Escuchar las emociones. Escuchar el cansancio.

Escuchar el cuerpo es escucharse a una misma

Una de las ideas más interesantes que atraviesa su visión es la relación entre cuerpo y decisiones emocionales. Para Chavez, el cuerpo habla constantemente, incluso cuando la mente intenta ignorarlo.

“Tu sabiduría interior siempre te está hablando y nos habla a través de sensaciones en el cuerpo”, explica, por eso propone algo que parece sencillo, pero que muchas veces cuesta practicar: detenerse antes de tomar decisiones importantes y revisar qué siente realmente el cuerpo ante determinadas situaciones.

Maripositas en el estómago, expansión en el pecho, sensación de calma o entusiasmo. O, por el contrario, opresión, incomodidad o ansiedad. El cuerpo, dice, suele responder antes que la razón.

La pausa consciente también implica aprender a negociar con una misma. Reconocer que dentro de cada mujer existen partes que a veces están en conflicto: la que quiere crecer profesionalmente, la que desea cuidar a su familia, la que necesita descanso, la que siente culpa por priorizarse.

  • “Una vez que tomas una decisión de las cosas trascendentes, hay que honrar esa decisión y caminar”, expresa.

La psicóloga insiste en que muchas veces el verdadero desgaste emocional no proviene de las decisiones en sí, sino de vivir cuestionándolas constantemente.

Lo más doloroso: descubrir cuánto se ha postergado una mujer a sí misma

Quizá una de las reflexiones más poderosas de Martha Alicia aparece cuando habla de las “traiciones personales”. Esas pequeñas renuncias acumuladas que muchas mujeres hacen durante años sin darse cuenta.

“Descubrir que has vivido muchas traiciones o te has hecho a ti misma muchas traiciones… eso duele mucho”. Por ello la experta habla de necesidades ignoradas, sueños postergados, hobbies abandonados, deseos minimizados y prioridades personales que siempre quedaron al final de la lista.

De ahí que insista en recuperar incluso esos pequeños anhelos aparentemente insignificantes, como bailar, cantar, tejer, estudiar algo nuevo, salir sola, descansar, compartir con amigas o simplemente sentarse en silencio.

“En esos pequeños anhelos reprimidos hay una gran riqueza de satisfacción personal y de felicidad”.

Ella misma comparte un ejemplo profundamente humano: durante años soñó con cantar ópera. No pudo hacerlo profesionalmente, pero décadas después encontró en un coro una forma de reencontrarse con esa parte olvidada de sí misma. “No tuve el océano, pero tengo una laguna”, cuenta entre risas.

Esta metáfora resume gran parte de su filosofía: quizá la vida no siempre permita cumplir exactamente aquello que imaginamos, pero sí encontrar maneras reales de reconectar con lo que nos hace sentir vivas.

En tiempos donde el bienestar suele reducirse a frases rápidas o rutinas de productividad disfrazadas de autocuidado, la propuesta de Martha Alicia Chávez apunta hacia algo menos superficial y mucho más incómodo: mirarse honestamente.

Y ahí está el verdadero valor de la pausa consciente. No en detenerse para escapar de la vida, sino para regresar a ella desde un lugar más auténtico.

Periodista, con más de 30 años de experiencia en revistas. Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra, España. Actualmente, dirige la sección Revista de Diario Libre en la República Dominicana.