Radiografía de un gigante: el histórico acuerdo entre Paramount y Warner
Las empresas de producción y distribución de cine y televisión sellaron este martes su polémica fusión tras superar una dura batalla judicial, incluida una demanda antimonopolio impulsada por una coalición de estados
Paramount Skydance y Warner Bros. Discovery (WBD, en inglés) sellaron este martes su polémica fusión tras superar una dura batalla judicial, incluida una demanda antimonopolio impulsada por una coalición de estados.
Esta operación millonaria de gran impacto financiero y estratégico reconfigura el mercado del entretenimiento, la producción cinematográfica y el sector de las plataformas de contenidos en línea ('streaming') a escala internacional.
La fusión en cifras
Bajo el nombre de Skydance, la nueva empresa fusionada quedará dirigida por David Ellison, que seguirá con sus roles en Paramount Skydance de presidente y director ejecutivo, y por Ynon Kreiz, ex consejero delegado de Mattel, que asumirá como codirector ejecutivo y se centrará en la gestión diaria y en la integración de los negocios combinados.
Este megaacuerdo de fusión se ha cerrado por un valor de 110,000 millones de dólares, y los términos difundidos fijan una contraprestación de 31 dólares en efectivo por cada acción ordinaria de WBD.
En las fases iniciales del proceso, Netflix se perfilaba como el principal favorito tras presentar una oferta inicial para adquirir los activos audiovisuales de WBD por un valor de 82,000 millones de dólares.
Sin embargo, la presión financiera y el aumento progresivo de la contraoferta por parte de Paramount Skydance dinamitaron las negociaciones, llevando finalmente al gigante del entretenimiento a retirarse de la carrera a finales del pasado febrero, al considerar que la puja había superado su valor estratégico.
¿Por qué ha tardado en cerrarse?
La culminación de la operación se demoró durante meses debido a la complejidad de los controles antimonopolio y a la necesidad de obtener el visto bueno de las autoridades reguladoras tanto en Estados Unidos como en la Unión Europea, un escrutinio exhaustivo por parte de los gobiernos para garantizar la libre competencia en el sector audiovisual mundial.
A ello se sumó una demanda interpuesta el pasado julio por parte de 12 estados de EE.UU. y el sindicato de guionistas de Hollywood, en la que acusaron al conglomerado de medios de monopolizar el sector del entretenimiento y pidieron pausar el proceso ante el impacto en el empleo y las condiciones laborales.
Paramount llegó a aceptar el retraso de la fusión hasta junio de 2027 salvo que hubiera una resolución previa, pero presionó para acelerar el cierre por el coste financiero de la demora, que distintas informaciones situaban en unos siete millones de dólares diarios a partir del 30 de septiembre.
El último obstáculo se despejó cuando Paramount y los fiscales pactaron una salida negociada que avaló la semana pasada una jueza de California.
El frente del capital extranjero
La operación abrió además un frente político y regulatorio por el peso previsto del capital extranjero en la empresa fusionada.
El pasado abril, Paramount pidió a la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) autorización para que aproximadamente un 49.5 % del capital de la compañía resultante pudiera quedar en manos de inversores extranjeros, de los que un 38.5 % correspondería a tres fondos soberanos de Oriente Medio.
Entre ellos figuraban el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí, con un 15.1 %, el fondo soberano de Emiratos Árabes Unidos, con un 12.8 %, y la Autoridad de Inversiones de Catar, con un 10.6 %.
La FCC dio luz verde en septiembre a esta medida, pero limitó la posesión de acciones con derecho a voto y dejó establecido que esos inversores no tendrían "ninguna influencia, dirección ni control" sobre las decisiones de contenido, la gestión de la empresa o el acceso a datos no públicos.
¿Qué implica este acuerdo para Hollywood?
Bajo el paraguas de Skydance, la nueva compañía unifica a titanes históricos como Paramount Pictures, Warner Bros. Pictures, CBS, CNN, HBO, Max, Nickelodeon y Paramount+.
Con esta integración, la empresa resultante concentrará cerca del 27 % del mercado de distribución cinematográfica y más del 30 % del segmento de grandes estrenos taquilleros a escala global.
Para los expertos, esa concentración refuerza el poder de un solo grupo en cine, televisión por cable y contenidos en línea.
Para responder a esas críticas, Paramount aceptó ciertas licencias, como invertir 1,500 millones de dólares en producción cinematográfica en Hollywood durante cinco años, distribuir 30 películas al año en cines o afrontar una penalización, además de crear un fondo de 47.5 millones de dólares para trabajadores afectados.
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