¡Mejor no ahorres!
Cuando una persona me dice que ahorrar no vale la pena, lo que entiendo es que le falta conocimiento financiero
Cada vez es más cierta la frase de que ahorrar no vale la pena. Pero no en el sentido que muchos le dan.
Cuando alguien me dice que ahorrar es malo, lo piensa porque el dinero pierde valor con la devaluación y la inflación.
–Pero, es verdad, Diego Sosa–. Me dirán algunos.
Esa explicación tiene su verdad, pero solo parcial. Y lo mejor, no deja que la frase sea verdad. Veamos:
- Es cierto que la inflación y la devaluación hacen que nuestro dinero valga menos.
- Pero, puedo hacer que el dinero no gastado cada día le gane a sus enemigas mencionadas en el párrafo anterior.
- Por ello, no es cierto que no valga la pena ahorrar.
Solo necesitamos buscar una solución para que nuestro dinero ahorrado valga cada día más, es tan sencillo como eso.
Cuando una persona me dice que ahorrar no vale la pena, lo que entiendo es que no sabe hacer que su dinero se multiplique. Le falta conocimiento financiero.
Puse en el título de hoy que no debemos ahorrar porque ya no es necesario tener el ahorro a la antigua, en una cuenta donde su valor es cada día menor. Es momento de desbloquear el siguiente nivel, como enseño en mi libro Arco Iris Financiero.
¿Puedo convertir lo ahorrado en ahorro?
Cómo debes ahorrar
Ahorrar es no gastar un dinero específico. Para cada quien es una cantidad diferente, por sus posibilidades y gustos… no creo en números mágicos. Propongo no gastar ese dinero saltándonos el paso de la cuenta de ahorros, en la que piensan los que no viven en el mundo de las inversiones.
Es hora de aprovechar el siguiente nivel del mundo financiero: llevemos automáticamente lo que deseamos ahorrar a una cuenta de inversiones. Es una cuestión de sintaxis esto de no ahorrar.
Sí, no lo consideramos ahorro porque es una inversión antes de ser ahorro. Pero lo ahorramos porque no lo gastamos. Solo hemos invertido el camino.
Una inversión hace que nuestro dinero valga más. Y bien invertido debe ganarle a la inflación y a la devaluación.
Por lo tanto, no es gastarlo por no ahorrarlo; es invertir parte de lo que ganamos para tener un patrimonio que nos proteja de cambios en nuestros ingresos o de necesidades prioritarias imprevistas, nos lleve a hacer adquisiciones mayores y a un retiro digno…
En conclusión, que nos haga construir una mejor calidad de vida de manera perenne.
No ahorres, invierte de manera sabia… así te merecerás cada vez más.