Minerva del Risco: “Mar de palabras busca convertir a Santo Domingo en hub del pensamiento”
La segunda edición del festival literario reunirá a más de 50 autores nacionales e internacionales en una apuesta que expandirá escenarios, temas y públicos
Del 19 al 21 de junio, la Ciudad Colonial de Santo Domingo volverá a convertirse en punto de encuentro para escritores, lectores y voces del pensamiento contemporáneo con la segunda edición de Mar de Palabras 2026.
El festival internacional de literatura, que tendrá como sede principal el Hotel Kimpton Las Mercedes, reunirá este año a más de 50 autores nacionales e internacionales en una programación centrada en las conversaciones que hoy atraviesan la cultura, la política, la memoria, la tecnología y la sociedad.
Más de 30 autores de 14 países iberoamericanos conversarán con cerca de 30 creadores dominicanos, quienes debatirán y pensarán sobre temas como la IA, literatura, derechos humanos, o justicia, entre otros muchos más.
Además de consolidarse como una plataforma para el intercambio literario en el Caribe, el encuentro apuesta por fortalecer el turismo cultural en la Ciudad Colonial y contribuir a la dinamización de la industria del libro en la región, integrando conversatorios, talleres, cine, presentaciones y espacios de diálogo abiertos a distintos públicos.
La literatura importa
Para Minerva del Risco, directora general del festival, el éxito del año pasado confirmó algo que quizás muchos habían pasado por alto: el enorme interés que existe por la literatura y las conversaciones culturales en República Dominicana.
“Fue un lleno totalmente, todo el tiempo”, recuerda sobre aquella primera entrega que reunió a más de 400 personas de manera constante durante tres días.
“Y eso te dice la importancia que tiene la literatura en República Dominicana y que tal vez, por mirar hacia otro lado, uno no se daba cuenta”.
Ahora, “Mar de palabras” regresa con una programación más ambiciosa, más diversa y expandida a nuevos espacios de la Ciudad Colonial. Pero más allá de crecer en cantidad, la apuesta se enfoca también en construir una experiencia cultural mucho más abierta y cercana.
En esta edición, el festival comenzará incluso antes de su programación principal. El jueves 18 habrá actividades gratuitas en universidades como UNIBE y APEC, además de encuentros en el Centro Cultural de España. La idea, explica Del Risco, es llegar a públicos distintos y romper la percepción de que la literatura pertenece a círculos cerrados.
“Lo hemos expandido para poder llegar a diferentes públicos. Y que haya diversidad, porque creemos en la importancia de integrar a distintas personas a estos espacios”, comenta.
La programación de esta entrega reunirá nombres como Dolores Reyes, David Toscana, Jorge Volpi, Claudia Piñeiro, Laura Restrepo o Carlos Granés. Habrá también conversaciones sobre política internacional, tertulias literarias, cine, talleres, presentaciones de libros y espacios dedicados a la literatura infantil y juvenil.
Un festival que se construye en equipo
Detrás de "Mar de palabras" hay mucho más que una programación de autores y conversatorios. La organización del festival comienza prácticamente un año antes y reúne a distintos equipos que trabajan desde la curaduría literaria hasta la logística, la producción y la coordinación internacional.
“El festival no lo hace una sola persona”, explica Minerva del Risco. “No lo hago solo yo, no lo hace solo Yulissa Álvarez, nuestra directora ejecutiva. Es un equipo de personas, un equipo de varios equipos que en un momento dado nos congregamos al final y lo plasmamos”.
Junto a Yulissa, Del Risco define primero el enfoque conceptual de cada edición y, a partir de ahí, comienza el trabajo de programación.
La curaduría está a cargo de Claudia Neira, gestora cultural nicaragüense vinculada al festival Centroamérica Cuenta, junto a Marielena Hernández. Este año, por ejemplo, una de las prioridades fue fortalecer la mirada hacia el Caribe y abrir conversaciones sobre literatura, pensamiento y actualidad desde la región.
A eso se suma el trabajo de producción liderado por Aidita Selman, además de los equipos de protocolo, prensa, redes y transportación que hacen posible el evento.
Del Risco asegura que uno de los aspectos más sorprendentes ha sido el interés que despierta República Dominicana entre los escritores internacionales. “Hemos tenido la gran suerte de que la gente quiere venir a República Dominicana y casi nadie nos ha dicho que no”, comenta.
“Puede ser el Caribe, puede ser que nunca hayan estado aquí, puede ser la Ciudad Colonial… pero sí tienen mucho interés en República Dominicana”. Para ella, ese interés también representa una oportunidad para recuperar el país como un espacio de pensamiento y encuentro cultural en el Caribe.
Detenerse a pensar
Aunque elegir favoritos le resulta difícil, Del Risco reconoce que algunas participaciones prometen convertirse en momentos memorables.
Menciona, por ejemplo, a Dolores Reyes, autora argentina convertida en fenómeno literario; a David Toscana, de quien asegura que su reciente libro El ejército ciego “es una cosa impresionante”; y a figuras como Laura Restrepo o Carlos Granés, quienes protagonizarán algunas de las conversaciones más esperadas del festival.
Pero más allá de los nombres, lo que define la esencia de “Mar de palabras son los temas”. En tiempos donde la conversación cultural parece fragmentarse entre algoritmos y formatos breves, el festival apuesta precisamente por lo contrario: detenerse a pensar.
“La literatura es eso, plantear temas que ocurren diariamente en la cotidianidad del mundo”, dice Del Risco. Por eso, uno de los ejes de este año será la inteligencia artificial y cómo impacta en ámbitos como el periodismo, las universidades y la creación literaria. “Hay que plantearla, hay que hablarla, hay que conversarla, hay que pensarla”, afirma.
También habrá debates sobre el valor del archivo frente a la ficción, la literatura caribeña y la construcción de memoria colectiva. En el Centro Cultural de España, por ejemplo, se abrirá un espacio dedicado al Caribe hispano con conversaciones sobre Puerto Rico, Cuba, Haití y República Dominicana.
“Los dominicanos no conocen la literatura caribeña hispana. Y mucho menos la anglo y la francesa. Pero los festivales son lugares de encuentro y eso es lo que queremos lograr”, explica.
La experiencia, además, será mucho más amplia que una sucesión de conversatorios. Habrá talleres de edición de textos vinculados a la inteligencia artificial, proyecciones de cine y presentaciones especiales como la del libro sobre Silvio Rodríguez realizado por Daniel Mordzinski, reconocido como “el fotógrafo de los escritores”.
También participará el actor y cineasta cubano Jorge Perugorría, quien presentará una de sus películas en el Centro Cultural Banreservas.
Sin embargo, Del Risco insiste en que Mar de Palabras no busca parecerse a una feria del libro tradicional. Para ella, el festival funciona más como una celebración de las ideas y de la cercanía entre autores y lectores.
“La idea del festival es la inspiración, el entusiasmo que da una fiesta literaria”, asegura. “La interacción con los autores internacionales y nacionales con los que muchas veces uno no tiene el momento para compartir”.
Las entradas para los conversatorios principales tendrán un costo de RD$2,900 por el festival completo, además de opciones por sesiones matutinas y vespertinas a precios más bajos: Entre RD$300 y RD$800.
Las actividades en universidades, Centro Cultural Banreservas y en el Centro Cultural de España serán gratuitas.
Esa cercanía es, precisamente, uno de los elementos que más le interesa defender. Después de cada conversatorio habrá firmas de libros y encuentros informales con los escritores. La intención es desmontar la idea del autor inaccesible.
“Yo quisiera que la gente, y sobre todo los jóvenes, no vea a los escritores como algo inalcanzable que están allá arriba. Están ahí y tú puedes ser uno de ellos”.
Detrás de esa visión también existe un objetivo mayor: posicionar a República Dominicana como un centro de pensamiento y diálogo cultural en el Caribe. Para Del Risco, el país tiene las condiciones para lograrlo y recuperar una tradición intelectual que históricamente conectó la isla con figuras como Hostos o José Martí.
“Volvamos a ser un centro de pensamiento aquí en República Dominicana”, dice. “Eso es lo que un festival puede aportar”.
Los aliados
Esa aspiración ha encontrado aliados importantes. El festival cuenta con apoyo público y privado, incluyendo al Ministerio de Turismo y al Clúster Turístico de Santo Domingo, que ve en “Mar de palabras” una oportunidad para impulsar un turismo cultural más allá de los monumentos y cruceros.
“Ellos tienen la visión de expandir la Ciudad Colonial, no solamente al turismo de barcos y monumentos, sino que se abra a un turismo más intelectual y de pensamiento”, explica Del Risco. “Creemos que es la unión perfecta para que esto se convierta en un hub del pensamiento”.
En un contexto dominado por redes sociales, reels y contenidos cada vez más rápidos, Minerva tiene claro cuál es el mayor desafío para la literatura y para los festivales culturales: recuperar la conversación.
“Que podamos volver a conversar. Que la conversación sea el centro del pensamiento y de las ideas”, afirma. “Hay que mirar hacia otros lugares, porque el mundo es diverso”.
Y aquí reside precisamente la fuerza de “Mar de palabras”: en convertir la literatura no solo en un espacio para leer, sino también para escuchar, debatir, descubrir y volver a encontrarse con los otros.
Internacionales: David Toscana, Alma Delia Murillo, Jorge Volpi, Carlos Granés, Andrés Neuman, Piedad Bonnett, Laura Restrepo, Manuel Vilas, Dolores Reyes, Leandro Pérez, Berna González Harbour, Xavi Ayén, Antonio Sáez Delgado, Claudia Neira Bermúdez, Carmina Estrada, Rodrigo Fuentes, Cezzane Cardona, Claudia Piñeiro, Ricardo Gil Lavedra, Karina Sainz Borgo, Cristina Bendek, Óscar Martínez, Pedro Cabiya, Jorge Comensal, Yvonne Denis Rosario, Jorge Perugorría, Jhak Valcourt, Carlos Fonseca, y el analista estadounidense Michael Shifter.
Nacionales: Soledad Álvarez, José Mármol, Minerva del Risco, Basilio Belliard, Jochy Herrera, Yulissa Álvarez Caro, Carlos García Lithgow, José Antonio Rodríguez, Flavio Darío Espinal, María José Rincón, Aníbal de Castro, José Enrique Delmonte y Manuel García Cartagena. También Priscilla Velásquez, Pablo Gómez Borbón, Marivell Contreras, Miguel Yarull, Ysidro García, Angélica Noboa, Jarouska Cocco, Frank Báez y JP Infante, Gabriela Llanos, Camilo Venegas, Racso Morejón, Alfonso Quiñones, Alejandro Aguilar y Alberto Garrido.