Tras 34 años de prisión, declaran inocentes a cuatro hombres acusados de asesinato en 1991

Las víctimas, cuatro adolescentes, fueron encontradas en una tienda de yogur, marcando uno de los crímenes más impactantes en la historia de Texas

Los acusados de asesinato en 1991. (Fuente externa)

Más de tres décadas después de uno de los crímenes más impactantes en la historia de la ciudad, una jueza de Texas declaró formalmente inocentes a cuatro hombres que fueron procesados injustamente por los asesinatos de cuatro adolescentes en una tienda de yogur en 1991.

“Son inocentes”, afirmó la jueza estatal Dayna Blazey durante una audiencia celebrada en un tribunal abarrotado en Austin, marcando la primera vez que sus nombres quedan oficialmente limpios desde que el caso sacudió a la comunidad.

La magistrada calificó la decisión como “una obligación con el estado de derecho y la dignidad del individuo”, en un intento por cerrar un capítulo doloroso tanto para los acusados y sus familias como para una ciudad que vivió durante décadas bajo la sombra del crimen.

Un caso que marcó a Austin

Las víctimas —Amy Ayers, de 13 años; Eliza Thomas, de 17; y las hermanas Jennifer y Sarah Harbison, de 17 y 15 años— fueron encontradas atadas, amordazadas y con disparos en la cabeza dentro de la tienda I Can’t Believe It’s Yogurt, donde dos de ellas trabajaban. El establecimiento fue incendiado después del ataque.

  • Durante años, los investigadores siguieron miles de pistas y analizaron múltiples confesiones que luego resultaron falsas.

A finales de la década de 1990, fueron arrestados Michael Scott, Forrest Welborn, Robert Springsteen y Maurice Pierce.

Springsteen y Scott fueron condenados principalmente sobre la base de confesiones que posteriormente denunciaron como obtenidas bajo presión policial. Ambas condenas fueron anuladas a mediados de los años 2000.

Welborn fue acusado pero nunca juzgado, luego de que dos grandes jurados se negaran a presentar cargos formales. Pierce pasó tres años en prisión antes de que se desestimaran los cargos en su contra; falleció en 2010.

Springsteen incluso estuvo en el corredor de la muerte. “No olvidemos que podría haber sido ejecutado por el estado de Texas”, recordó su abogada durante la audiencia.

ADN apunta a otro sospechoso

El caso permaneció prácticamente estancado hasta 2025, cuando detectives de casos sin resolver revisaron evidencia con tecnología avanzada de ADN.

Las pruebas vincularon el crimen con Robert Eugene Brashers, un hombre que murió en 1999 tras dispararse durante un enfrentamiento con la policía en un motel de Kennett, Misuri.

Una muestra de ADN hallada debajo de la uña de una de las víctimas coincidió con el perfil genético de Brashers, quien ya había sido vinculado mediante ADN a otros crímenes violentos en Carolina del Sur, Tennessee y Misuri.

Los investigadores también descubrieron que Brashers fue detenido en un control fronterizo cerca de El Paso dos días después de los asesinatos en Austin. En su vehículo robado llevaba un arma del mismo calibre que la utilizada en el crimen.

Camino hacia compensación

La declaración de “inocencia real” abre ahora la puerta para que los hombres y sus familias puedan solicitar compensación económica por los años que pasaron en prisión o bajo acusación.

“Hace más de 25 años, el estado procesó a cuatro hombres inocentes por uno de los peores crímenes que Austin haya visto jamás. No podríamos haber estado más equivocados”, afirmó la fiscal adjunta del condado de Travis durante la audiencia.

Para los exacusados, la decisión representa más que un fallo judicial: es el reconocimiento formal de que nunca debieron haber sido señalados por un crimen que marcó para siempre a la ciudad.

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