Latinoamérica analiza el impacto de los nuevos aranceles de Trump

Esquema contempla exenciones para productos clave, lo que reduce la presión sobre sectores

Donald Trump junto con el secretario de Comercio Howard Lutnick. (EFE)

Redacción América. Los nuevos aranceles impuestos por el presidente Donald Trump, se aplican desde ayer a todas las mercancías que ingresen a Estados Unidos, salvo excepciones por productos o por tratados vigentes, y tendrán una duración inicial de 150 días.

La medida mantiene la presión sobre sectores estratégicos de la región, como la agroindustria, las manufacturas y las materias primas, en medio de las negociaciones que algunos países adelantaban para lograr un mejor acceso al mercado estadounidense.

Brasil es uno de los países que más directamente siente el cambio. En la escalada comercial previa, Trump llegó a imponer aranceles de hasta el 50 % a productos brasileños. La suspensión parcial de esos gravámenes beneficia exportaciones valoradas en unos 21,600 millones de dólares, equivalentes a cerca de la mitad de lo que la mayor economía latinoamericana vende a EE. UU., su tercer socio comercial tras China y la Unión Europea.

México, segunda economía de la región y principal socio comercial latinoamericano de EE. UU., afronta la coyuntura con mayor margen de maniobra gracias al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

En Argentina, el fallo del Supremo pone en duda la base jurídica del Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocos firmado con la nación del norte en 2025, que contemplaba la reducción del arancel del 10 al 0 % para 1,675 posiciones arancelarias.

El sector exportador argentino advierte que la anulación de los aranceles “recíprocos” podría dejar sin sustento la principal concesión obtenida en el acuerdo, en medio de la dependencia de mercados externos para productos agroindustriales y energéticos.

Colombia considera que el fallo impacta positivamente a los exportadores aún sujetos al 10 %, pero reconoce que el nuevo recargo mantiene el riesgo.

En la RD y otras latitudes

Chile, por su parte, prevé un impacto limitado en el corto plazo. El cobre refinado —principal exportación del país— ya había sido exceptuado en rondas previas, y el arancel general del 10 % afectó principalmente los márgenes en sectores como frutas frescas y salmón, más que los volúmenes exportados. En Centroamérica, Costa Rica y Guatemala han optado por el monitoreo técnico y la defensa de los tratados vigentes, como el RD-Cafta.

En la República Dominicana, las autoridades y el sector exportador se mantienen con cautela y analizan la medida, aunque aún sin producir un pronunciamiento oficial. El país negociaba con EE. UU. el 10 % de arancel cuando Tump lo subió al 15 %.

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